Productividad, agua y género en la agenda 2030 del Gran Chaco

Abordar la temática del agua con un enfoque de derecho, intercultural y de género, desarrollar a escala regional la economía chaqueña, impulsar acciones que armonicen el desarrollo productivo conjugado con la conservación, son las conclusiones a las que arribaron los sectores que participaron del IV Encuentro Mundial del Gran Chaco 2018, realizado en Salta, Argentina.

Esos temas, además de transversalizar la agenda de género valorizando la diversidad cultural y social, tomar acciones para enfrentar a los efectos del Cambio Climático y mejorar el sistema participativo de monitoreo y alerta de los ríos Pilcomayo y Bermejo estarán la agenda 2030, que busca ser integrada en las políticas de Estado de los países que comparten esa región como son: Argentina, Bolivia, Paraguay, y a partir de este año Brasil.

Conclusiones
El evento se llevó a cabo con la participación de autoridades políticas de los tres primeros países y una reducida delegación brasileña que trabajaron en seis mesas temáticas, además de representantes de Organizaciones No Gubernamentales, pueblos indígenas y entidades de la sociedad civil.

En el tema agua se concluyó que se debe abordar desde un enfoque de acceso a derecho e incorporar una perspectiva intercultural y de género; fortalecer la articulación entre el Estado y la sociedad civil organizada porque esta última genera desde el territorio información estratégica (modelos de gestión, bases de datos, tecnologías adaptadas, etc.) para el desarrollo de políticas públicas enfocadas a poblaciones rurales del Gran Chaco.
Además, la falta de acceso al agua en el Chaco no tiene que ver solo con un problema de escasez del recurso hídrico sino con la necesidad de avanzar en la planificación y el diseño de políticas públicas que atiendan las necesidades de las comunidades aisladas y dispersas donde las grandes obras de infraestructura no llegan.

En cuanto a la mesa de Economía Chaqueña, se acordó avanzar en: incrementar el conocimiento y el intercambio; fomentar la inversión en infraestructura; incrementar la tecnología e innovación; generar mayor acceso al crédito y desarrollar “negocios dentro de los negocios”.

También profesionalizar a los productores; constituir empresas de servicios agroindustriales regionales; potenciar la restauración ambiental como estrategia de producción; implementar políticas productivas destinadas a los jóvenes y las mujeres que promuevan el arraigo, desarrollar la producción agroforestal, las huertas y el consumo de productos “Kilómetro 0”.

En cuanto a la conservación y áreas protegidas se concluyó que se debe fortalecer los mecanismos de gobernanza y alianzas territoriales con diferentes sectores (productivos, sociales, científico-educativo) para impulsar acciones que armonicen el desarrollo productivo conjugado con la conservación (ordenamiento territorial, acciones en el territorio, conectividad territorial, difusión de esfuerzos que logren apropiación por parte de todos los actores y logren una incidencia política).

Género
Por otra parte, el Colectivo de Mujeres recomienda implementar con urgencia acciones para lograr una mayor incidencia en los espacios de decisión como Redes Chaco y las políticas nacionales para transversalizar la agenda de género, valorizando la diversidad cultural y social, y hacen un llamado a la complementariedad entre hombres y mujeres para llevar adelante la agenda de género y lograr un Chaco democrático con desarrollo sostenible y con equidad.

Cambio climático
A su vez consideran importante avanzar en el proceso de la Adaptación al Cambio Climático en una región tan vulnerable como el Gran Chaco Americano, donde se deben tomar acciones significativas que coadyuvarán a que todos los municipios de la Región del Chaco puedan enfrentar a sus efectos del Cambio Climático, para ello es de vital importancia fortalecer a nivel local los sistemas adaptativos, generar mayor conocimiento e investigación.

Respecto a la Cuenca del Pilcomayo, se llegó al consenso en la necesidad de mantener y mejorar el sistema participativo de monitoreo y alerta para prevenir el impacto de inundaciones, informar sobre la calidad del agua y la migración de peces, etc.

Se debe trabajar hacia la gobernanza ambiental y social de la Cuenca del Río Pilcomayo con áreas de gestión compartida y procurar la colaboración e inclusión de mesas de gestión de concertación donde participen entidades públicas y los diversos sectores sociales.

En cuanto a los principales ríos de la región chaqueña (Pilcomayo y Bermejo) es necesario monitorear su comportamiento cambiante para generar estrategias de adaptación de la población, las producciones y las infraestructuras; generando procesos innovadores que permitan integrar y potenciar las distintas miradas que hay sobre estos espacios estratégicos para la región y los países que la integran.