Presidente de River a su par de Boca: “Vení a jugar, no inventés más nada”

El dirigente Rodolfo D'onofrio solicita que se dispute el partido definitorio de la Copa Libertadores, pero Daniel Angelici pide que le den el triunfo a su club sin jugarlo.

El presidente de River, Rodolfo D'Onofrio, llega a una reunión con la Conmebol en Luque, Paraguay, el 27 de noviembre del 2018. Jorge Adorno / Reuters

El presidente de River Plate, Rodolfo D’onofrio, redobló la apuesta públicamente y le solicitó al presidente de Boca Juniors que se dispute el partido definitivo por la final de la Copa Libertadores de América 2018, cuyo encuentro se suspendió dos veces por disturbios en el barrio de Núñez, Ciudad de Buenos Aires. Aún no hay certezas sobre si se jugará la contienda o si el Tribunal de Disciplina de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) le otorgará la victoria directamente al equipo azul y amarillo tras presentar un reclamo formal.

El duelo deportivo despierta el interés de todo el mundo porque es la primera vez que los equipos más populares de Argentina, y clásicos rivales, se enfrentan en la última instancia del torneo. En total, la serie se suspendió tres veces, incluyendo el primer cruce de la serie que también debió postergarse porque el estadio de Boca estaba inundado.

La segunda suspensión se debió a que no estaban garantizadas las condiciones de seguridad para disputarse el partido en la cancha de River, y la tercera fue porque Boca se negó a jugar luego de que sus jugadores se vieran damnificados por los incidentes. Vale recordar que el sábado pasado simpatizantes del equipo local arrojaron objetos contundentes al bus que trasladaba a los futbolistas visitantes, causándoles lesiones en algunos casos, situación que produjo la anulación del juego.

Ese mismo 24 de noviembre ambos clubes y la Conmebol firmaron un documento donde se comprometían a jugar el partido al día siguiente, pero luego el presidente de Boca, Daniel Angelici, presentó un reclamo ante la Conmebol y solicitó la descalificación de River para coronarse campeón. Como argumento, el mandamás ‘xeneize’ invocó el artículo 18 del reglamento internacional, donde se aclara que la seguridad en las inmediaciones del estadio dependen del anfitrión, es decir, de la institución ‘riverplatense’.

Acto seguido, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, informó que en caso de jugarse el encuentro, ello no ocurriría en Argentina, aunque todavía falta el fallo del Tribunal. Por su parte, el dirigente Angelici adelantó que “Boca no acepta jugar ningún partido”, y afirmó que en caso de ser necesario, recurría al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por sus siglas en francés), con sede en Suiza.

El presidente de Boca “faltó a su palabra”
Tras estas declaraciones, la respuesta de River no tardó en llegar, y su presidente le salió al cruce con los tapones de punta: “Terminá con esto. Dejá de presentar carillas, vení a jugar, no inventés nada”, incitó. Según su parecer, el dirigente de Boca “faltó a su palabra” porque no habría cumplido “un pacto de caballeros”. En esa línea, continuó: “La verdad a esta altura no puedo creer que Daniel no haya tenido el respeto hacia el presidente de la Conmebol, hacia mí y hacia River, cuando firmamos un papel que era para jugar un partido a las 24 horas”.

A su vez, con total indignación, pidió “terminar esta estupidez”, y ante los micrófonos de la prensa le recriminó: “Vos firmaste conmigo, vos me diste tu palabra. No le hagas caso a la gente que te dice que tenés que hacer esto”. Así, D’Onofrio da a entender que Angelici inició el reclamo burocrático por la incidencia de terceros. “Te están llevando a algo que no tenés que hacer”, agregó. Y sumó: “No sigas agregando páginas de abogados, que de nada sirven. Lo que acá sirve es mostrar una actitud hacia el mundo”.

Sobre las responsabilidades tras la suspensión del encuentro, manifestó: “Hubo un error de la seguridad asumido, renunció un ministro. Si querés echarle la culpa a River, es un invento. Está claro que no lo quieren jugar y yo estoy llamando a la lógica”. Mientras tanto, todavía no se define en qué país se disputaría la final, en caso de que así se decida. A las posibilidades de Paraguay, Colombia, Brasil e Italia, también su sumó Catar. Sobre ello, D’Onofrio, quien pierde la localía de su equipo, ironizó: “Vamos a jugar el partido en la luna”.

Bromas en las redes
Al instante, Twitter estalló en burlas por esta insólita situación. Por su parte, la revista de humor local Barcelona destacó los presuntos lazos del presidente de Boca con el Gobierno de Mauricio Macri, el Poder Judicial y los servicios de inteligencia.

Otros, en cambio, destacaron el hecho de que D’Onofrio durante la Copa Libertadores del 2015 también hizo su propio reclamo contra Boca ante la Conmebol por una situación similar, cuando sus futbolistas fueron rociados con gas pimienta antes de empezar el partido.

Algunos usuarios pusieron el foco en las contradicciones de ambos dirigentes argentinos.

También se remarcó el entramado ilegal de reventa de entradas que implica a la dirigencia de River y a los barras bravas del club.

Así las cosas, el mundo del fútbol se pregunta si la Copa Libertadores se va a definir en el campo de juego o en un escritorio.

Tomado de RT