Petroleras gastan millones bloqueando políticas climáticas

La organización internacional Influence Map-que hace seguimiento a la manera y nivel en que las grandes corporaciones influencian las políticas climáticas a nivel global-, denunció que las principales transnacionales petroleras gastan millones haciendo lobby para bloquear políticas climáticas, y que sus propagandas en las que se muestran conscientes del problema ambiental ocultan gigantes inversiones para la expansión de combustibles fósiles.

“Las cinco principales petroleras (ExxonMobil, Royal Dutch Shell, Chevron, BP y Total) han invertido más de mil millones de dólares en los tres años posteriores al Acuerdo de París, para producir engañosas estrategias de marca y en lobbies. Estos esfuerzos están en gran conflicto con las metas del acuerdo climático y están diseñados para mantener las licencias sociales y legales para operar y expandir las operaciones en favor de los combustibles fósiles”, advierte el informe de Influence Map.

Asimismo, cada año, estas empresas gastan cerca de 200 millones de dólares para “retrasar, controlar o bloquear políticas que buscan abordar el cambio climático”.

El reporte también denuncia que estas empresas están usando crecientemente las redes sociales para “posicionar exitosamente sus agendas para debilitar y oponerse a cualquier legislación significativa para atacar el calentamiento global”.

La publicación cita como ejemplo el gasto de 2 millones de dólares en publicidad dirigida a través de Facebook e Instagram para las elecciones de medio término en EEUU, pagados por las grandes petroleras y sus cuerpos industriales, para promocionar los beneficios económicos de aumentar la producción de combustibles fósiles.

Adicionalmente, el reporte señala que BP donó 13 millones de dólares a una campaña, también apoyada por Chevron, que logró frenar un impuesto al carbono en el estado de Washington. De ese total, 1 millón se gastó en publicidades a través de redes sociales.

Gasto en publicidad y en campañas

Según Edward Collins, investigador de Influence Map y autor del informe, dijo que estas empresas “públicamente apoyan las acciones climáticas mientras hacen lobby contra las políticas vinculantes. Hablan a favor de soluciones bajas en carbono, pero sus inversiones en ese campo son enanas comparadas con lo que gastan en expandir el negocio de los combustibles fósiles”.

El reporte señala que, mientras públicamente hablan en favor de acciones contra el cambio climático, se estima que en 2019 sus inversiones alcancen los 115 mil millones de dólares, de los cuales apenas el 3% sería destinados a proyectos bajos en carbono.

Grandes contaminantes

El cofundador y codirector del Instituto de Responsabilidad Climática, Richard Heede, junto a otros expertos, revelaron a través de una publicación en el diario británico The Guardian las 20 empresas petroleras responsables de más de la tercera parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero en la era moderna.

Además de las cinco transnacionales mencionadas anteriormente, destacan en la lista la estatal Saudi Aramco, la rusa Gazprom, Coal India, Pemex (México), PDVSA (Venezuela), Petro China, BHP Billiton y Petrobras, entre varias otras. Doce de las veinte empresas son estatales o semiestatales, las demás son privadas.

Para Heede, “estas empresas y sus productos son sustancialmente responsables de la emergencia climática, de manera colectiva han retrasado acciones nacionales y globales por décadas, y ya no pueden esconderse detrás de la pantalla de humo de que los consumidores son los responsables”.

Es más, “los ejecutivos de las empresas de petróleo, gas y carbón descarrilan el progreso y hablan clichés, cuando su vasto capital, experticia técnica y obligación moral debería impulsar la transición hacia un futuro bajo en carbonoen vez de frenarla”, agrega.

Crisis climática se predijo en los 1950

La publicación resalta que las investigaciones más recientes revelan que los impactos ambientales de los combustibles fósiles eran conocidos por la industria petrolera y los políticos desde hace décadas atrás, particularmente en EEUU.

Según señalan, en noviembre de 1965, el entonces presidente estadounidense Lyndon Johnson, publicó un reporte elaborado por el Panel de Contaminación Ambiental dependiente del Comité de Asesoramiento Científico del presidente, que había advertido del probable impacto de la sostenida producción de combustibles fósiles sobre el calentamiento global.

Según archivos citados por los investigadores, ese mismo año el presidente del Instituto Americano del Petróleo, en su reunión anual, dijo: “Una de las predicciones más importantes del reporte del Presidente es que el dióxido de carbono expulsado a la atmósfera de la Tierra por la quema de carbón, petróleo y gas natural a este ritmo, para el año 2000 se tendrá un balance tan modificado que podría causar marcados cambios en el clima más allá de los esfuerzos locales e incluso nacionales”.

Heede agrega que en realidad las compañías petroleras y las industrias asociadas “estaban al tanto e ignoraron intencionadamente la amenaza del cambio climático del sostenido uso de sus productos desde finales de la década de 1950”.

Por tanto, el experto señala que si bien los consumidores son los últimos emisores de dióxido de carbono, el Instituto de Responsabilidad Climática considera que “son las empresas petroleras quienes tienen, colectivamente, control sobre el acelerador y el timón que determina las tasas de emisión de carbono y la transición hacia los combustibles alternativos”.