Pese a olores, firma del proyecto de Mitigación aún genera disensos

Mientras las novedades de parte del Gobierno que prometió a Tarija construir la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) se hacen esperar, la firma de un contrato para el proyecto de Mitigación de Olores que impulsa la Gobernación en el barrio San Luis donde se encuentran las lagunas de oxidación, es respondido por una facción de vecinos con protestas y advertencias de bloquear el proyecto paliativo.

El estudio a diseño final está aún pendiente para la macroplanta que se emplazará en el barrio San Luis, aunque el Ministerio de Medio Ambiente y Agua anunció desde el pasado año que se tenía un avance, sin embargo, desde Tarija se desconocía a cabalidad los mismos, habiéndose vencido varios plazos. Por otra parte, la planta de San Blas, que tiene un contrato firmado para su construcción que será cubierta entre la Gobernación y Alcaldía, será lanzada este año, previéndose que su construcción inicie el 2020.

En ese panorama se ha firmado el contrato para el proyecto de Mitigación de Olores que se anunció como una solución inmediata, al menos para reducir los fuertes olores que se generan desde las lagunas de oxidación y se sienten incluso en el centro de la ciudad de Tarija según la orientación de los vientos.

Gabriela Panique, vecina que fue portavoz de la marcha realizada ayer rechazando el proyecto, explicó que los vecinos están cansados de vivir con los malos olores y en la postergación, por lo que exigen soluciones definitivas en las que no se tenga que esperar de dos a tres años más, que es lo que implica el proyecto de Mitigación de Olores. Además será una causa para que las lagunas de oxidación duren más tiempo en el lugar, pese a que están colapsadas.

Al calor de la protesta de los que la acompañaban, Panique indicó que los vecinos en su totalidad deberían tener conocimiento o firmar el acta que viabilice dicho proyecto; sin embargo, recordó que en la Gobernación les cerraron las puertas el día de la firma y ahora no se quieren presentar los documentos en los que el aval fue dado por Carlos Ávila, quien según Panique vive en el barrio pero no lo reconocen como presidente.

“Queremos mitigación de olores pero hay un montón de formas, no una que va a alargar la vida de las lagunas existentes generando más tardanza en los proyectos definitivos. Estamos emitiendo un Voto Resolutivo para exigir a la Gobernación presentar el proyecto en el plazo de 48 horas, tenemos cartas notariadas y un Amparo Constitucional. Cómo puede ser que siendo dueños de casa no se conoce lo que se va hacer adentro”, manifestó Panique.

Desde la Gobernación el asesor General, José Luis Gandarillas, en conferencia de prensa explicó que han sido varios los espacios de socialización los que dieron lugar al proyecto de Mitigación de Olores. “Como Gobernación aclarar que se ha hecho pública la firma del contrato que se adjudicó la obra llave en mano, para dar solución a uno de los grandes problemas que atraviesa Tarija y es una amenaza para la salud pública. Este no es un problema solo del barrio o el distrito sino de toda la ciudad”, expresó.

Aclaró que pese a lo paradójico que resulta el rechazo de una facción de vecinos al proyecto, “ha llegado el momento de dar la solución y no de buscarle más problemas”, recordando que los predios en los que se actuará pertenecen a la Gobernación, y la tecnología a aplicarse ha demostrado ser efectiva en ciudades como Santa Cruz.

Momentos de confrontación en el Comité Cívico

En la marcha, vecinos tuvieron algunos encontrones con dirigentes del Comité Cívico de Tarija. El cívico, Wilfredo Vidal, denunció que funcionarios de la gestión de Lino Condori formaron parte de la protesta, por lo que llamó a la población a no permitir que se trunquen proyectos de impacto para toda la sociedad. “Si lo hace el MAS o el Gobierno Departamental no interesa, lo que importa es que Tarija tenga este tipo de obras porque hace más de 30 años no se atienden lo problemas más importantes”, dijo.