Partidos plantean propuestas electorales sobre hidrocarburos

Las organizaciones políticas que se inscribieron para participar en el proceso electoral del próximo 3 de mayo empezaron a socializar sus programas de Gobierno 2020-2025 para dar a conocer sus propuestas respecto a los diferentes temas de la agenda de demandas de los ciudadanos y las proyecciones para Bolivia.

Esta semana, El País tomó en cuenta las propuestas para el sector de hidrocarburos, actividad de la base económica de Bolivia que reporta declives en la producción, en contratos y un asentado conflicto entre la población de Tarija y el anterior Gobierno nacional por la explotación de hidrocarburos en la Reserva Natural de Flora y Fauna de Tariquía.

El Movimiento Al Socialismo (MAS), pese a sus severas críticas por una falta de estrategia en el sector en los 14 años que estuvo administrando el país desde la presidencia del Estado, aún apostará por políticas dirigidas a consolidar el liderazgo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la exploración y desarrollo de campos.

Se pretende avanzar en la industrialización y promover la transformación de los recursos hidrocarburíferos, con el objetivo de cubrir la demanda interna e incrementar las exportaciones. Ampliar la capacidad de producción a través de la ejecución y desarrollo de proyectos de explotación como Boyuy X2. Reducir la importación de insumos y aditivos, y cubrir la demanda interna de gasolina a través del uso de biocombustibles.

Asimismo, reducir la importación del diésel oíl y cubrir el consumo interno con la puesta en marcha del Proyecto de Biodiesel responsable y equilibrada con el medio ambiente, entre otros.

Por otro lado, la alianza política JUNTOS con la candidata a la presidencia, Jeanine Áñez, y el candidato a la vicepresidencia, Doria Medina, plantearon dos objetivos centrales: abrir mercados de exportación, y movilizar inversiones mayores en exploración y explotación de campos.

Para ello, se aprobará una nueva Ley de Hidrocarburos, se establecerá un nuevo sistema tributario aplicado a las etapas de exploración y explotación, un sistema de licitación de áreas, YPFB tendrá un proceso de reingeniería y gobernanza corporativa y se delimitará la función central de la empresa y los proyectos de industrialización de hidrocarburos serán sometidos a auditoría, para esclarecer su situación real y determinar su viabilidad financiera, administrativa, operativa y comercial, entre otras modificaciones internas en la empresa.

La alianza Libre 21 con Jorge Quiroga Ramírez como candidato a la presidencia y Tomasa Yarhui para la vicepresidencia, propone eliminar los costos recuperables, “los impuestos deben depender de volúmenes y precios, de forma transparente”.

La alianza Creemos con su candidato a presidente, Luis Fernando Camacho, y el candidato a vicepresidente, Marco Pumari, propusieron priorizar la negociación o renegociación de los contratos de exportación de gas natural con Argentina y Brasil para tener la certeza de volúmenes de demanda y precios de venta por el período de tiempo más largo que sea posible, a lo que se dedicarán los principales funcionarios del Gobierno y de YPFB.

Las leyes de incentivos continuarán. Se pretende elaborar una política eficiente de incentivos a la exploración y explotación de hidrocarburos, con la participación de toda la cadena de producción, incluidos los gobiernos departamentales y municipales. Además, que a partir del año 2021, permita aumentar de manera significativa y constante la perforación de pozos exploratorios y el desarrollo de campos hidrocarburíferos.

Comunidad Ciudadana (CC) con el candidato Carlos Mesa y el candidato a la vicepresidencia Gustavo Pedraza Mérida, también pretenden ampliar los mercados, la exploración de campos hidrocarburíferos y la industrialización de los mismos.

 

¿Se busca privatizar YPFB?

El destino de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) dependerá de las políticas que emerjan después de las elecciones nacionales, al mando del nuevo Gobierno. La estrategia de nacionalización de YPFB en el gobierno de Evo Morales no se culminó y tuvo grandes críticas, pero privatizar la empresa estatal que genera la principal fuente de ingreso para el país, no fue de agrado de todas las autoridades departamentales.