Orellana sustituye a Kaliman como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas

La presidenta del Estado, Jeanine Añez, posesionó a las nuevas autoridades del alto mando militar, luego de que el Estado Mayor en pleno pusiera a disposición su cargo en la noche del martes 12 de noviembre, horas después de la posesión constitucional avalada por el Tribunal Constitucional Plurinacional. El nuevo Comandante es el General Carlos Orellana Centellas.

El resto de cargos son los siguientes:

• Carlos Orellana Centellas, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia.
• Pablo Arturo Guerra Camacho – Jefe de Estado Mayor
• Iván Patricio Inchauste – Comandante del Ejército
• Ciro Orlando Álvarez Guzmán – Comandante de Fuerza Aérea
• Moisés Orlando Mejía Heredia – Comandante de Armada

Es su despedida, Julián Carlos Kaliman Romero indicó que «hemos cumplido nuestra misión, porque dejamos una institución cohesionada cuya función es el servicio a la Patria» La reciprocidad que indica comandar y servir, de mejoró la calidad de vida, se dio un impulso para la tecnología, desde las Fuerzas Armadas».

El ya ex comandante destacó el trabajo realizado en la lucha con el contrabando y acabó exhortando a la pacificación del país en apego a la Constitución. Acabó agradeciendo a sus compañeros, acabando incluso quebrando la voz. «Primero la Patria y Siempre la Patria».

Orellana, en su toma de posesión, hizo referencia a la misión conferida en la Constitución Política del Estado y se comprometió con la defensa y cuidado de la Patria «buscando el retorno de la paz y convivencia pacífica de todos los hermanos».

Orellana indicó que se mantiene el plan Sebastián Pagador, para proteger los servicios esenciales del Estado y las operaciones de patrullaje conjuntas con la Policía. Además, pidió deponer actitudes violentas. «Las Fuerzas Armadas siempre estarán al lado de su pueblo».

Al final del acto, Añez felicitó el servicio de las Fuerzas Armadas por su historia y por su reciente. «Asumen el mando en un momento crucial, en el que nos toca llevar a buen término esta tarea encomendada que no es otra que convocar elecciones» para acabar recordando que se han atenido estrictamente al escalafón para los nuevos nombramientos.