Niño sufría bullying y fingió secuestro para no ir al cole en Yacuiba

Foto referencial

La violencia en las unidades educativas es una realidad en todo el mundo y Tarija no es la excepción, puesto que un niño del municipio de Yacuiba se vio obligado a fingir un secuestro con tal de no ir a su unidad educativa y ser sujeto de burlas y abusos por parte de sus compañeros.

De acuerdo a información proporcionada por el comandante departamental de la Policía, coronel Miguel Ángel Prieto, la denuncia de un presunto secuestro movilizó ayer a los efectivos policiales de Yacuiba desde tempranas horas del día, puesto que un menor de 10 años que estaba en alguna reyerta entre menores, tiró su mochila y luego salió corriendo hasta que no se supo de su paradero.

Por este motivo se denunció esto a la institución verde olivo que se movilizó inmediatamente y finalmente lograron encontrar al menor, quien cuando fue interrogado por los policías, declaró que dos sujetos encapuchados le secuestraron a bordo de un vehículo tapándole la boca, por lo que debido al susto se habría desmayado. Pero después de un tiempo pudo recobrar la memoria y al darse cuenta del secuestro saltó del auto en movimiento y así pudo escapar.

Sin embargo y pese a toda esta historia, el estudiante no presentaba escoriaciones en su integridad física y tampoco su uniforme escolar se encontraba sucio por el supuesto salto que hizo del motorizado, por lo que al consultarle nuevamente el pequeño no pudo seguir con la mentira y finalmente admitió que inventó el supuesto secuestro porque no quería asistir a clases debido a que sufrí a bullying por parte de sus compañeros de curso.

Asimismo, Prieto dijo que tras consultar a la maestra del menor al respecto, ésta aseveró que el menor suele tener un comportamiento negativo ya que molesta a sus compañeros, es agresivo, juega en el aula perjudicando a los demás, no cumple con las tareas y falta a clases regularmente.

Según la maestra, todo esto habría sido informado a la madre del estudiante quien luego de escuchar tal informe prometió a la docente que corregiría el comportamiento de su hijo, pero no fue así. Asimismo dijo que su padre nunca fue a la escuela a saber sobre el rendimiento de su hijo.