Morales pide pacificar el país pero justifica consignas de ‘guerra civil’

Desde México, el expresidente Evo Morales justificó las consignas de “guerra civil” y la posibilidad de que los ponchos rojos se conviertan en la base de milicias armadas legales, porque la Policía  Boliviana y Fuerzas  Armadas no son garantes para la democracia en Bolivia.

Morales se desahogó durante una entrevista con Jornada de México, donde apuntó como golpistas a las Fuerzas Armadas, Policía Boliviana, empresarios privados,  Organización de Estados Americanos (OEA) pero asumió el mea culpa por no haber sabido educar a los jóvenes bajo la ideología y el enfoque de la izquierda.

También con la mirada ensombrecida dijo que cayó en la trampa y sumó a la lista de “golpistas”  a la embajada de Estados Unidos que habría operado a través de las misiones del llamado “Cuerpo de Paz” que se habrían internado en el valle cochabambino.

Morales dijo estar al tanto de los conflictos sociales con marchas, bloqueo de caminos y cerco a las ciudades privando del paso de alimentos a los centros urbanos y expresó su deseo de volver al país a terminar su gestión. Tras su renuncia del pasado 10 de noviembre partió al día siguiente rumbo a México con el argumento de que estaría en riesgo su vida.

En la entrevista aseguró que con el “golpe de Estado”, las Fuerzas Armadas mandaron al tacho su imagen de guardián de la democracia y señaló que el comportamiento de los policías está llevando a que el pueblo también se articule en grupos organizados.

“Me sorprende el planteamiento de guerra civil, porque si las instituciones como las Fuerzas Armadas no garantizan la democracia, eso significa que se va a obligar a que el pueblo se arme. No lo quisiéramos. Yo no lo quiero personalmente, pero si nacen estos grupos, así como plantean la guerra civil, será por culpa, primero de la derecha-derecha y, segundo, de esos comandantes que no garantizan la democracia. Por supuesto, los pueblos tienen derecho a liberarse”.

«Después de que llegué a México, escuché todo mediante mensajes, videos, redes sociales. Vi cómo el pueblo va organizándose, y a los ponchos rojos, su trayectoria de lucha contra el colonialismo, contra el intervencionismo, contra el militarismo, es histórica. En mis tiempos contra el neoliberalismo. Son actores junto al pueblo alteño, junto al movimiento campesino. Están movilizados con bloqueos contra este golpe de Estado, hasta acabar con esta dictadura».

Insiste en que la Policía Boliviana está sólo al servicio de grupos oligárquicos y cree que “los ponchos rojos, quién sabe si algunas fuerzas sociales sean la base para convertirse en milicias, o que el pueblo también tenga su grupo organizado, armado, legal. El pueblo no quiere a las Fuerzas Armadas en la ciudad, porque son cómplices del golpismo”.

Morales anunció su participación  en un debate en el Foro de Sao Paulo donde se analizará lo que considera una provocación y se analizará cómo el pueblo tiene que organizarse en dos líneas: Líneas de comunicación, redes sociales, pero también quién da seguridad a los gobiernos progresistas o gobiernos de izquierdistas, o gobiernos ­antimperialistas.

Admite que su proyecto de gobierno alimentó a la derecha y al sector privado para que algunos de ellos conspiren, aunque reitera que decidió abandonar Bolivia para evitar sangre en las calles.

“Desde México estoy pidiendo pacificación. Pido la intervención de las Naciones Unidas, la intervención de la Iglesia católica (…) para de alguna manera bajar la tensión. En fin, tiene que haber un diálogo nacional, tiene que haber participación de los organismos. El pueblo está movilizado para que Evo termine su gestión”.

“Ahora que la OEA también es golpista ¿a quién debemos llamar para buscar una mediación? Serán las Naciones Unidas. Se necesita un garante de que haya diálogo, que vuelva la democracia y que acabe mi gestión, y si ellos no quieren que tenga relación, no la tengo, pero tienen que entender que la primera tarea es pacificar”, afirmó.