El Gobierno filipino descubrió recientemente en la isla de Mindanao más de 5.000 toneladas de deshechos peligrosos provenientes de Corea del Sur, hecho que ha provocado una ola de indignación tanto por parte de funcionarios como de los grupos ecologistas de ese país insular, que rechazan la recepción de residuos toxicos en su territorio, informó este jueves Asia Times.

La compañía surcoreana Verde Soko Philipines Industral Corp. envió el pasado julio un cargamento en el que declaró transportar “residuos sintéticos de plástico”, pero los funcionarios de aduanas hallaron otro tipo de residuos, entre los que se incluyen deshechos hospitalarios y pañales para adultos. No obstante, esta firma surcoreana sostiene que cumplió todos los requisitos gubernamentales para instalar una planta de reciclaje en una zona económica de la provincia oriental de Misana, en Mindanao. Por su parte, el Gobierno surcoreano se comprometió a retirar los residuos en cuestión.

En 2014 Filipinas descubrió en su propia capital que Canadá había trasladado allí más de 100 contenedores llenos de botellas y bolsas de plástico, basura doméstica y pañales para adulto usados, así como compresas y residuos hospitalarios, todo ello catalogado como “basura peligrosa” según la normativa vigente filipina en relación con esta materia. Aunque el hecho afectó de manera negativa las relaciones entre Ottawa y Manila, y a pesar de existir una orden judicial de 2016, Canadá todavía no ha retirado esos residuos.

“Filipinas no es un cubo de basura”

De acuerdo con Benny Antiporda, subsecretario del Departamento de medioambiente y recursos naturales de Filipinas, el último episodio protagonizado por Corea del Sur incumple el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfonterizos de desechos peligrosos y su eliminación —del que tanto Seúl como Ottawa forman parte—, firmado en 1989. Además, detalló que el Gobierno filipino está preparando acciones legales contra el importador, el consignatario y sus socios exportadores surcoreanos, por el envío de basura peligrosa sin un permiso de importación. “Filipinas no es un cubo de basura”, sentenció Antiporda.

Tan solo en 2017, desde el sur de la península coreana se llevaron 4.397 toneladas de residuos plásticos a Filipinas —el tercer país del mundo con más contaminación por plástico en aguas marítimas, según Ocean Conservancy—, mientras que de enero a septiembre de este año la cifra fue de 11.588 toneladas, de acuerdo con los datos de Greenpeace Filipinas. Los ecologistas han pedido a Corea del Sur y Canadá que retiren los desechos peligrosos que vertieron en Filipinas, y han declarado que es preocupante que algunas naciones traten de deshacerse de sus residuos arrojándolos en este archipiélago asiático.

Tomado de RT