Los dos aviones bomberos más grandes del mundo se repliegan tras incendios en la Chiquitanía

Avión Boeing 747 Supertanker/ Foto internet

Los dos aviones bomberos más grandes del mundo, el Boeing 747-400 Supertanker y el ruso Ilyushin, se replegarán el jueves y viernes, respectivamente, tras realizar una labor de sofocación de los incendios registrados en la Chiquitanía, en el marco de un plan gubernamental de operaciones que fue implementado por aire y tierra.

«El Supertanker operó desde el 26 de agosto con 154 vuelos y el avión Ilyushin comenzó su trabajo el 10 de septiembre con un total de 61 vuelos. Ambas aeronaves se replegarán el jueves y viernes a sus ciudades de origen», informó a la ABI el viceministro de Defensa Civil, Óscar Cabrera.

La autoridad precisó que el Supertanker se replegará a California, Estados Unidos, mientras que el Ilyushin se dirigirá a Moscú, Rusia, luego de un acto de despedida previsto para el jueves en Santa Cruz.

Foto ilustrativa / Sputnik

«Es un acto para agradecer a todos los que participaron en las operaciones», manifestó.

Detalló que entre las comunidades en las que operaron las dos aeronaves están: San José de Chiquitos, Puerto Suarez, Concepción, San Ignacio, San Matías, San Rafael y San Antonio de Lomerio.

En la cruzada de lucha contra el fuego, Bolivia no solo contó con las operaciones de los dos aviones más grandes del mundo, sino también con helicópteros de gran capacidad, tales como el canadiense de doble hélice Chinook con una descarga de 12.000 litros de agua, y los dos Sikorsky, cada uno con capacidad para transportar 4.000 litros de agua.

Sikorsky Foto: Bolivia TV

«Los Sikorsky ya se han replegado y el Chinook permanecerá unos días más en el país en el marco de un trabajo de vigilancia y control», indicó Cabrera.

El Gobierno dispuso de otros helicópteros de menor capacidad de transporte, además de 7 avionetas y 260 vehículos para transporte de bomberos, 56 camiones cisterna y 26 ambulancias.

En la víspera, el presidente Evo Morales agradeció el esfuerzo de los más de 4.500 voluntarios civiles y extranjeros, bomberos, policías, militares y representantes de al menos 196 instituciones, además del apoyo de 15 países amigos que trabajaron por más de 45 días, para apagar en su totalidad los incendios forestales en esa región chiquitana.

Los últimos incendios fueron extinguidos el domingo, luego de un arduo trabajo ejecutado con la logística estatal que desembolsó al menos 23 millones de dólares.

Esa logística permitió sofocar los 8.461 focos de calor registrados el 17 de agosto, fecha en la que el Gobierno intervino con dos helicópteros con bambi bucket que extinguieron el punto de incendio en la comunidad de Chochis.

El 27 de agosto, el Presidente sobrevoló la zona Otuquis para verificar el avance en la lucha para controlar el fuego y comandó personalmente el apagado de los brotes de fuego en la comunidad Santa Rosa y otras regiones.

Asimismo, Morales inició el diseño de un plan para reparar los daños ocasionados por el incendio forestal en la Chiquitanía y garantizó los recursos económicos que sean necesarios para ese propósito.

El Gobierno aseguró que financiará el 100% de los proyectos para la construcción de represas, pozos, atajados que garanticen la provisión de agua a las zonas afectadas por el incendio en los municipios de la Chiquitanía; además de otros planes como el fortalecimiento de la salud, electricidad, educación y telecomunicaciones.

 

Tomado de ABI