Los consejos comienzan por casa

Los últimos días el Viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, Humberto Salinas, afirmó que “la inseguridad energética de Bermejo se debe a la falta de gestión de la gobernación de Tarija, que no ha podido desarrollar en este tiempo proyectos para subsanar esta situación y peor aún se oponen a proyectos exploratorios como Astillero y San Telmo Norte, que podrían generar gas para Bermejo, gas para construir una termoeléctrica y para el desarrollo industrial en esa región”. Además la autoridad sostuvo que “con YPFB las conexiones de redes de gas en Tarija crecerían diez veces más respecto al actual trabajo de Emtagas, dependiente de la gobernación de ese departamento”; mencionó que El Alto tiene una cobertura de gas del 90% y Tarija del 30%, producto de la incapacidad regional y la obstrucción de inversión del nivel central.

La autoridad nacional afirma que la oposición a la explotación de hidrocarburos en la reserva de Tariquía (Astillero y San Telmo Norte) es la causa de los problemas energéticos del departamento, en especial de Bermejo, y que, en caso de realizarse, dichos problemas estarían solucionados.

Lo que creo que hay que comentarle al Viceministro Salinas es que Bermejo viene entregándole toda su riqueza al país desde 1924 con el descubrimiento del BemejoX2, pozo que sin parar por casi 94 años está agotando todas sus riquezas a favor de la nación. Así como el “BjoX2”, el departamento de Tarija le entregó cientos de millones de dólares al país. Sólo desde que el presidente Morales asumió el poder, más de 30 mil millones de dólares en ingresos por renta petrolera.

Condicionar que Tarija acepte la explotación de Tariquía a cambio de apoyo nacional para superar los problemas energéticos, luego de haber entregado tanto estos años, es simplemente un chantaje inaceptable.

El centro del problema es que Bermejo y otras ciudades del departamento no están interconectadas al SIN; Tarija lo está porque está pagando irregularmente una competencia exclusiva del nivel central, establecida en la Constitución, pero que en la gestión de Lino Condori, de manera irresponsable se asumió una obligacional ajena, dejando a Tarija como el único departamento que paga por la construcción del sistema interconectado nacional.

Otro factor importante es que el 70% de la energía que se produce en el país, viene de las termoeléctricas; estamos quemando gas para tener energía, en muchos casos gas tarijeño por el cual se paga al departamento precio de mercado interno, cuando podríamos destinarlo por ejemplo a la Argentina y recibir precios de exportación, país con el cual no podemos cumplir con los volúmenes que exige; pero por si esto fuera poco, debemos pagar una tarifa “adicional” de transporte de la energía que se produce en la termoeléctrica del sur que está en el corazón del Chaco; tarifa de energía que es la misma que la de departamentos que no producen ni una molécula de gas.

Sin duda que Setar arrastra hace años varias deficiencias y es responsable de muchos de los problemas energéticos, ocultarlos sería restar objetividad a toda argumentación, pero también es cierto que existen temas que son responsabilidad del nivel central, en especial la construcción del SIN, la cual es la solución definitiva a la provisión de energía a Bermejo y a otras ciudades intermedias.

El Alto no produce una molécula del gas y tiene el 90% de cobertura, Tarija produce el 55,65% del gas de todo el país y solo cuenta con el 30% de cobertura domiciliaria. Según el Viceministro Salinas este es un problema de eficiencia de las empresas y autoridades locales. Yo pienso que es un problema de voluntad política para invertir recursos en el Departamento. YPFB es la comercializadora de gas en varios departamentos; en el caso de Tarija la comercializadora es Emtagas, de la cual YPFB tiene 2,6%, el Gobierno Municipal de Tarija 0,04% y la Gobernación cuenta 97,36% del paquete accionario. Lo curioso es que Yacimientos en los últimos 12 años, como socia no aportó con un centavo para nuevos tendidos y redes de gas domiciliarias; y al ser socia no tiene ninguna obstrucción de hacerlo. La Gobernación, única financiadora real de este servicio, al tener un bajón de ingresos tan importante desde 2015, no pudo cubrir la demanda creciente de los últimos años.

Lo paradójico del tema es que el presupuesto de YPFB el 2017 fue de 55 Mil millones de bolivianos, de los que ejecutaron solo 37 Mil millones, una ejecución del 66%, esto quiere decir que 18 mil millones de bolivianos no se ejecutaron, pero además ese año YPFB y sus subsidiarias generaron ingresos por solo 1.829 millones de bolivianos, increíble monto para semejantes inversiones. En el caso de Emtagas, en 2017 lo efectivamente recibido fue 24,3 millones de bolivianos, de los cuales ejecutó 23,3 millones, es decir un 96%. Entonces si el parámetro es medir eficiencia en cumplimiento de objetivos, los números hablan por sí solos.

Este es un problema de recursos y de voluntad política, no de capacidades, donde para dar consejos debe uno primero hacer bien la tarea. Las autoridades nacionales del sector deben estar preocupadas por atraer inversiones al país, por descubrir nuevas reservas, dando el ejemplo de eficiencia, evitando “festejos” por una inversión de 690 Millones de dólares como la Planta Separadora de líquidos “Carlos Villegas” que funciona al 45%, en la cual además se gastaron hasta la fecha 504 Millones de bolivianos en estudios vinculados a la petroquímica de la cual no hay ni miras, área que por cierto está bajo tuición del Viceministro Salinas; buscar soluciones a la planta de Urea y Amoniaco que paralizó su producción a finales de 2017 y tiene problemas serios de almacenaje y envase.

Se avanzó con el gobierno coordinando; la tramitación de fideicomisos es una clara muestra de ello o inversiones conjuntas como la presa Sella Rumicancha u otras, sin embargo, la agresividad de algunas autoridades desnudan la gran fragilidad política de los Ministerios y actores políticos que no entienden la lógica política de Tarija, al nuevo elector, al abc de la comunicación de Gobierno y que lastiman de manera directa la imagen del presidente Morales.

El departamento necesita coordinación entre sus autoridades, ahora más que nunca necesita apoyo de su gobierno nacional, no críticas. Necesita propuestas, no agravios. Esperemos que de una vez por todas lo entiendan.