Semana política de máxima intensidad a nivel nacional, en la que el candidato Bolivia Dice No, Óscar Ortíz, ha redoblado sus críticas hacia el candidato también opositor pero por encima de él en las encuestas, Carlos Mesa, y que ha sido jaleada, sobre todo, desde el Movimiento Al Socialismo (MAS). La tensión también se ha trasladado a Tarija, donde el aliado principal de Ortíz, Óscar Montes, no acaba de conjugar lo que hace con lo que dice, mientras deshoja la margarita sobre sus ambiciones futuras. El MAS también tuvo protagonismo con la llegada de Evo Morales para arropar a sus candidatos e incluso UCS de Víctor Hugo Cárdenas, con una intención de voto alta en Tarija, puso cara a sus candidatos. Además, el domingo pasado, Carlos Mesa recorrió algunas calles de Tarija sin hacer mucho ruido mientras que Virginio Lema guarda un inusual silencio en las redes sociales. Por partes.

El primero en llegar fue Evo Morales, que con la excusa de entregar el colegio Santa Ana junto Rodrigo Paz – en un acto limpio sin referencias a las nuevas apuestas del alcalde -, se fue a la Central Obrera Departamental – que ya ha olvidado plenamente su función sindical para vestirse de azul – para presentar a sus candidatos. Fue la primera vez que se vio a Patricia Serrano – la candidata a primera senadora ex Aldeas – alzar las banderas y defender el proceso; pero también Morales aprovechó para bromear y “blanquear” el partido, esta vez hablando sobre el pasado de Carlos Brú, emenerrista militante ahora convertido a “socialista extremo”. El show del MAS es sin duda el más didáctico y el que tiene el relato más poderoso a estas alturas de la campaña. Además, el que tiene más “estrellas”. El martes, el más reclamado fue el todopoderoso ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, que recibió aplausos, besos y pedidos de fotografías por doquier.

Después fue el acto de UCS con la presencia de Gonzalo Barrientos, coordinador nacional, que anunció una pronta llegada de Víctor Hugo Cárdenas. Cárdenas, que junto a Humberto Peinado se han colocado lo más a la derecha posible del arco ideológico que concurre a estas elecciones, tiene en Tarija una intención de voto del 6 por ciento según Mori, (3 por debajo del BDN de Montes y 3 por encima del MNR de Virginio Lema y Johnny Torres)  y eso que aún no había puesto nombre a sus candidatos.

En la noche de ese miércoles llegó Óscar Ortíz a inaugurar casa de campaña en un acto discreto y continuó al día siguiente en la presentación de candidatos en la plaza Luis de Fuentes. Todo se resumió en un solo tuit de un minuto en el que habla Ortíz, habla Lorena Gareca – candidata a senadora – y habla Óscar Montes, líder de UNIR, que participó en ambos actos sin guirnaldas y sin atuendo propio de “campañero”. Ni siquiera se vistió de rojo.

Dudas

Montes, que ha amenazado todo el año con lanzarse a la candidatura de Gobernador, indicó que las alcaldías son prioritarias

Ortíz llegó a Tarija en pleno incremento del volumen en su ataque a Mesa, ya retomando el asunto de la supuesta “subvención” para su empresa PAT que aceptó del entonces hombre más rico de Bolivia – Gonzalo Sánchez de Lozada – para formar dupla vicepresidencial. Montes no entró al detalle pero respaldó la candidatura de Ortíz apelando a una supuesta necesidad de  Tarija de seguir el modelo de desarrollo de Santa Cruz, actualmente de vuelta a la dependencia del gas y del guiño a los agrotóxicos que ha concedido Morales.

En esas, Montes hizo otro quiebre a los que se viene acostumbrando, y luego de haber estado un año perfilándose como candidato a la Gobernación, indicó que la prioridad de UNIR son las alcaldías. No desveló su futuro, pero parece obvio, o tal vez solo fue un refugio tras haber cargado contra subgobernadores, municipios y autonomía regional. La falta de apoyo en el Chaco parece ser el desencadenante para “jugar sobre seguro”.

Por el lado de Virginio Lema y el MNR, los datos ya han encendido todas las alarmas en la vieja guardia del partido, pero también parecen haber empezado a hacer mella en el propio candidato, cuyo ritmo ha bajado y mucho en las redes sociales. El 31 de julio tuvo su acto más multitudinario en Santa Cruz, con puras banderas rosadas y bastante público en el coliseo.

Al día siguiente Pepe Pomacusi le puso un 0,0% en la intención de voto en el eje central según su revista Poder y Placer en la encuesta realizada por Captura Consulting y difundida también por No Mentirás. Sin duda un golpe duro, ya que Pomacusi y otros comunicadores cruceños contribuyeron a lanzar la candidatura de Lema en el inicio.

La Ley Electoral y el “le metemos nomás”

El gesto político de la semana, sin embargo, fue el de la aprobación de la Ley Electoral en la Asamblea Legislativa Departamental tras años de discusión infructuosa. El resultado fue el previsible, lo que parece apuntar a una trampa con el calendario.

La Ley Electoral se aprobó haciendo caso omiso a la resolución constitucional que prohíbe la elección de subgobernadores; sin actualizar los datos del padrón y sin admitir una configuración de circunscripciones de acuerdo a ley.

La Ley difícilmente será aplicada, pues es inconstitucional, y con la no promulgación – que implicaría delito de resolución contraria a la Constitución y las leyes – dejará en manos de la Asamblea Plurinacional, que se ajustará al Estatuto, todo el trabajo político que no han podido hacer ni han querido asumir en años.