La música en la salud

Todos sabemos que la música tiene mucha influencia en nosotros, especialmente en nuestro estado de ánimo. La música tiene el poder de hacernos sentir más relajados, más alegres, más nostálgicos o más eufóricos. Y eso no es poco, ya hemos comentado varias veces que el estado de ánimo es uno de los factores más importantes de la salud.

A tomar en cuenta

La puesta en común de más de 400 estudios en el campo de la neurociencia de los últimos años, nos muestran que la música puede hacer mucho más por nosotros: la música influye en nuestra forma de pensar, en nuestra forma de actuar, en nuestra forma de percibir y, finalmente, en nuestra salud.

La música y el estrés: quizá este punto no te sorprenda en exceso. Cualquiera es capaz de sentir la velocidad con la que la música es capaz de disminuir esa tensión crónica y tan dañina que llamamos estrés. Sin embargo, aunque todos conocemos hoy en día los devastadores efectos del estrés en las personas, pocos optamos por la sencilla y económica opción de la música.

Mejora la salud del corazón: Un grupo de investigadores de la Universidad de Maryland encontraron en 2008 una relación entre la música y la salud vascular. Los estudios probaban que tras escuchar música alegre los vasos sanguíneos se dilataban una media de un 26% mientras que tras escuchar música angustiante se reducían en un 6%. Esto tiene efectos en la circulación, en el colesterol y en la presión sanguínea.

La memoria: Varios estudios han vinculado la música a la capacidad cognitiva y la retentiva. 15 años atrás un primer estudio señalaba una relación directa entre la formación musical de los niños y su memoria verbal. Este estudio ya parecía señalar que había ciertas regiones del cerebro que se activaban durante la escucha activa de música y que podrían estar relacionadas con la memoria.