La explotación de recursos amenaza al Aguaragüe

    El Aguaragüe es parte del territorio ancestral del pueblo guaraní, y se constituye en el patrimonio natural de los bolivianos, pero fundamentalmente es un símbolo de la identidad cultural de los pueblos guaraníes. Innumerables leyendas guaraníes en torno al zorro explican el origen de su nombre; según los ancianos y sabios indígenas, “Aguaragüe” se traduce como “el lugar del zorro”.

    AMENAZAS
    Entre las múltiples amenazas están: los pasivos ambientales heredados de la industria petrolera desde el año 1926, la exploración, explotación y transporte de hidrocarburos, la explotación forestal ilegal y sin manejo, la apertura de sendas y caminos, la extracción de áridos, la caza y la pesca indiscriminada, los mega emprendimientos de presas, y túneles, según datos el Boletín publicado por el CEADL-Observatorio Boliviano de Recursos Naturales. La principal amenza es la contaminación de los más de 400 pozos abandonados que iniciaron desde 1926.
    Los pasivos ambientales, en su mayoría, están distribuidos en campamentos, caminos, fosas no restauradas, derrumbes en derechos de vía de ductos, canteras y pozos considerados abandonados que no fueron impermeabilizados.
    La emisión de gases y residuos energéticos contaminan la región impregnando el aire y el agua, la exploración de pozos dañó las fuentes y cauces naturales de agua que son la fuente de vida de miles de personas, y especies animales, vegetales y forestales. Los incendios forestales y los explotadores de madera arrasan con la flora y la fauna. Las obras civiles carcomen y quiebran las capas del subsuelo.

    EN PELIGRO
    Los animales como el jaguar, gato montés, iguanas, yacarés, perdices, charatas, anta y chancho de monte se encuentran en peligro de extinción, así como las especies forestales de cebil, el nogal, la tipa, el barroso, el cedro, los tajibos, entre otras. Pobreza en medio de riqueza.
    Una visita a la comunidad de Timboy, por parte de técnicos del CEADL-Observatorio Boliviano de los Recursos Naturales, evidenció que existe “riqueza en el subsuelo y pobreza en la superficie”.
    Sus habitantes, a pocos kilómetros de los pozos de una planta de gas de la empresa Petrobras, no tienen gas, electricidad, agua y otros servicios básicos.
    “Con mecheros nos alumbramos en la noche, pero nos limitamos porque compramos el diesel”, cuenta Irene Soruco, comunario de Timboy.
    Los comunarios tuvieron que construir su escuela con troncos y ramas. “Las empresas entran, perforan, obtienen lo que quieren y nunca comparten para beneficio de las comunidades. Es una maldición de los recursos naturales”, expresó Serafino Sejas.
    Los adultos tienen la esperanza de un futuro mejor, pero se preguntan ¿Qué vamos a dejar a nuestros hijos en un futuro próximo”. Su mayor riqueza se encuentra amenazada.