La demanda marítima

Desde las épocas de colegio nos inculcan que los territorios arrebatados por Chile, nos pertenecen y es un deber el recuperarlo, nuestro espíritu patriótico revive cada mes de marzo y todos esperamos ansiosos el futuro veredicto del tribunal de la Haya. Sin embargo, la reivindicación marítima es bastante complicada, existen distintos tipos de intereses políticos, económicos y sociales, siendo estudiante de economía me gustaría dar un punto de vista económico de este tema.

Recordemos que, en 1879, después que Bolivia incrementase el impuesto a la explotación y exportación del guano, Chile invadió nuestro territorio con el pretexto que se incumplió el tratado en el cual no podía incrementarse el mencionado impuesto; luego se dieron las acciones heroicas de peruanos y bolivianos en la confrontación bélica, teniendo como resultado la perdida de territorio.

Una vez enclaustrados, mediante el tratado de 1904, Chile construyó la línea férrea hacia sus puertos, lo cual “garantizaba” el acceso de Bolivia al mar, sin embargo esto monopolizo las rutas de nuestras exportaciones e importaciones, el monopolio de esta ruta es tan importante para Chile que se estima que el Norte de ese país vive y progresa gracias al comercio que se da con Bolivia, para dar una idea se estima que entre las exportaciones e importaciones legales e ilegales en cada gestión alcanzan a cerca de $us3.000 Millones en exportaciones bolivianas y aproximadamente $us4.000 Millones de importaciones.

El futuro veredicto del Tribunal de la Haya, de ninguna manera obligará a Chile a cedernos un acceso soberano al mar, ya que esta acción significaría un duro golpe a la economía y progreso del norte chileno; asimismo, la opción del puerto de Ilo (en Perú), si bien aparentemente es una muy buena, se tiene las siguientes particularidades: el Gobierno del Perú sólo ofrece el “terreno”, en el cual Bolivia podrá construir un puerto marítimo (el costo aproximado esta entre $us400 a 500 Millones) a parte de garantizar la facilidad del acceso carretero o ferroviario para la las importaciones y exportaciones de nuestro país.

Perú solo ofrece el “terreno” y no la construcción de un puerto porque esto significaría crear una competencia (innecesaria) a su principal puerto (Callao), por tanto es un gasto que no lo realizara, por parte de Bolivia el construir una infraestructura con un alto costo en el “extranjero” no es muy recomendable, ya que en cualquier momento el “dueño de casa” puede exigir la desocupación de su propiedad, a esto tendríamos que incrementar el costo de la formación de operadores portuarios o emplear mano de obra peruana especializada.

Ahora bien, si hasta ahora no existen opciones ventajosas para nuestro país, en el horizonte parece que se ve una luz de esperanza, es la construcción del tren bioceánico, proyecto que involucra principalmente a cuatro países (Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú) y tiene por objetivo principal “unir” el océano pacifico con el atlántico, si este proyecto logra cubrir por lo menos el 80% del transporte de nuestras exportaciones e importaciones, a Chile no le quedara otra alternativa más que la de modificar su política comercial con Bolivia, lo cual podría dar como resultado la aparición de mejores opciones para Bolivia con respecto a este tema.
*Estudiante de economía de la UPB

Escrito por Walter Marañon Quiñones