Internos deben lidiar con al menos 45 tipos de enfermedades que se incuban en los penales

Hay internos con antecedentes siquiátricos que en lugar de estar en un centro de salud especializado, los derivan a las cárceles, cuando ese no es lugar para un enfermo, señaló Llanos.

Penal de Morros Blancos en Tarija.

Al menos 45 tipos de afecciones se registran en mayor cantidad en los penales del país, y a los que los privados de libertad deben hacer frente, según un informe de la Dirección de Salud y Rehabilitación Social de Régimen Penitenciario, dependiente del Ministerio de Gobierno.

Entre las patologías más atendidas por el personal médico del sistema penitenciario están las infecciones respiratorias agudas con neumonía y sin neumonía; seguidas por atenciones en traumatología como fracturas, esguinces, lumbalgia, síndrome doloroso y otros.

En tercer lugar están las enfermedades gastrointestinales como gastritis, infecciones y hemorroides, que son resultado de la tensión constante a que están sometidos los internos y a la mala alimentación, según versión de los médicos penitenciarios.

Las enfermedades diarreicas agudas ocupa el cuarto lugar, seguido de contusiones, infecciones urinarias altas y bajas y enfermedades dermatológicas como dermatitis, acné, micosis, herpes, entre otros.

El elevado hacinamiento que supera el 300% en promedio en el sistema penitenciario, convierte a las cárceles en un cóctel explosivo de enfermedades que pueden afectar a la población circundante en caso de no ser controladas de forma adecuada y oportuna, señaló en una anterior declaración el exdirector de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos.

Otras enfermedades comunes que afectan a los internos son la hipertensión arterial, afecciones neurológicas, problemas oftalmológicos como conjuntivitis y orzuelo, desnutrición aguda, crónica y obesidad.

Enfermedades mentales

Otros de los problemas dentro de los penales son los que resultan de las enfermedades sicológicas.

Hay internos con antecedentes siquiátricos que en lugar de estar en un centro de salud especializado, los derivan a las cárceles, cuando ese no es lugar para un enfermo, señaló Llanos.

Según el reporte de la Dirección de Salud de Régimen Penitenciario existen internos con esquizofrenia, con trastorno delirante e inducidos por consumo de sustancias sicoactivas (SPA).

También registra internos con antecedentes de suicidios, con ideación e intentos suicidas. Entre los trastornos la ansiedad en los reclusos es la más elevada, seguida de la angustia, la depresión y el trastorno de personalidad.

Otras patologías son el estrés percibido, adaptativos y control de impulsos.

Todos los internos viven mezclado entre sanos y enfermos, siquiátricos y drogodependientes, situación que aumento el riesgo en los centros penitenciarios.

Tomado de ANF