“Incendios en la Chiquitanía disminuyen por las lluvias”

El Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) informó este miércoles que los incendios forestales en Santa Cruz disminuyeron por las lluvias registradas ayer, pero afirmó que aún persisten 33 focos de calor.

El director del COED de la Gobernación cruceña, Enrique Bruno, manifestó que los focos de calor en los municipios de San Ignacio de Velasco bajaron a cuatro, en Concepción a ocho, en San Rafael a tres, en San Matías a tres y en Charagua a uno.

Detalló además que los incendios en los municipios de San Antonio de Lomerío hay tres, en San Miguel dos, Puerto Suárez dos, San Ramón uno, Guarayos dos, Yapacaní uno y Carmen Rivero Tórres dos.

Bruno dijo que se realizan los correspondientes monitoreos para evitar que el fuego se reactive en dichas poblaciones.

En tanto, el director sostuvo que el fuego se sofocó en San Javier, Urubichá y Roboré.

“Son 33 incendios que aún se están mitigando (…) y esperamos que los focos de calor sigan reduciéndose gracias a las lluvias que estamos teniendo en la Chiquitanía”, aseguró Bruno.

Bruno recordó que hace más de un mes se perdieron 4 millones de hectáreas en esa región. En ese sentido, aseveró que se está en una etapa en la que prevé la disminución de los incendios en el departamento.

El comandante de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, afirmó que hasta el martes se registraron 444 focos de calor en la Chiquitanía.

Kaliman mencionó que la mayor concentración de los incendios se encuentra en Concepción, San Antonio de Lomerío y San Rafael, los cuales son sofocados vía terrestre, aérea y con maquinaria pesada.

El general recalcó que si existiera un foco de calor o si se reactiva en estos municipios hay patrullas listas para combatir el fuego antes de que se propague.

Hasta el momento, Kaliman mencionó que hasta el momento se realizaron 1.857 operaciones terrestres y el avión cisterna Supertanker hizo 141 descargas y el avión ruso Ilyushin 61 descargas.

El Comandante puntualizó que ambas aeronaves más los helicópteros hasta el 1 de octubre hicieron una descarga de 23,6 millones de litros de agua para sofocar los incendios.