Importancia de la disposicion intelectual en educacion

En febrero próximo, se inicia el año escolar 2019 y para entonces, tanto padres de familia como estudiantes, deben tener la suficiente disposición intelectual y voluntad, de hacer su trabajo con el mayor esmero, calidad y excelencia, para lograr un año lectivo exitoso y provechoso a todas luces, en la perspectiva del proyecto de vida que se debe atesorar en el núcleo familiar y particularmente con cada estudiante.

Llamaremos disposición intelectual a la motivación o carga intencional que deben generar padres e hijos, como el desafío en cuanto a resultados del proceso cognitivo o de construcción y acumulación de nuevos conocimientos significativos, en la nueva gestión académica.

Ya al finalizar estas vacaciones 2018, es aconsejable celebrar reuniones entre padres e hijos en las que se evalué lo que fue el año anterior; cuales fueron las fallas en la provisión de materiales, pago de pensiones o aportes, si los hubo; atención de la salud y alimentación; asistencia regular a clases, facilitación y apoyo extra escolar de reforzamiento en el aprendizaje significativo de los contenidos temáticos de la gestión; cariño y respeto mutuo entre padres e hijos, entre hermanos y entre compañeros de curso; cuánto el alumno fue juicioso, ordenado y responsable en el cumplimiento de los deberes escolares; es decir, en que se hicieron las cosas bien y en qué las acciones fueron deficientes, para no volverlas a hacer mal y en qué hay que volver a hacerlo bien y mejor, todavía.

En esta reunión familiar que debe ser una verdadera celebración, con almuerzo cena incluido, realizada con mucho entusiasmo, interés y amabilidad entre participantes (toda la familia), con respeto y consideración, se debe emitir libremente las opiniones que permitan establecer la verdad de las verdades, de lo que fue el año anterior; mismo que debe servir de base para determinar las nuevas tareas y acciones de cada uno, para lograr las nuevas metas o propósitos de esta nueva gestión escolar.

Es necesario plasmar por escrito en un cartel, un convenio de responsabilidades de cada uno de los actores, mismo que detalle sus derechos y obligaciones a ser controlados de manera continua por todos, para velar por su cumplimiento y buen curso que garantice su feliz conclusión.

Quienes hicimos este protocolo gestión tras gestión, hemos saboreado el éxito en el rendimiento educativo de nuestros hijos, sea uno o más y de esa suerte hemos alejado posibles sentimientos de frustración que lastiman y pesan demasiado en el futuro de cada estudiante y también de cada padre o madre. Si queremos que la gestión sea de satisfacciones y alegría, evitándonos amarguras desagradables y con esta reunión, preparemos la antesala de la gestión escolar. “Nada es casual, todo es causal”.

Largándolos a nuestros hijos sin previsión ni plan alguno; es largarlos a la deriva o mejor, largarnos todos a la deriva, porque la educación es derecho y tarea de todos.
Felices los profesores que reciben estudiantes y cuentan con padres de familia plenos de disposición intelectual y voluntad predispuesta a cumplir plenamente con su rol, que en integración con los propósitos del maestro, hacen una buena gestión y buen trabajo en cumplimiento del proyecto de vida la familia y especialmente del proyecto de vida de cada estudiante.

Es triste que aún hay padres o tutores que entregan a los maestros toda la tarea de la educación, cuando éstos sólo son agentes implementadores de los procesos cognitivos y que en tal caso, deben fortalecer la motivación, facilitar el aprendizaje significativo, guiar, apoyar y complementar el logro de los objetivos y metas en cada curso en particular.
No olvidemos que el trípode educativo está formado por los padres, los maestros y los alumnos y que cuan firme y sostenible sea este, dependerá de la buena comunicación, de la unidad y fortaleza con la que esté construido; de cuánto cumplan con sus tares cada uno y de la armonía que entre todos exista. Los enfrentamientos y la búsqueda de culpables, diluyen las posibilidades del éxito que se quiere.

La disposición intelectual crítica, reflexiva y creativa debe ser una constante de principio a fin, en cada estudiante, en cada año académico, en todos y cada uno de los temas y actividades escolares a realizar, día tras día y mes tras mes; manteniendo mucho interés y dedicación, sabiendo, además, que serán muchos los obstáculos y problemas a vencer y para lo que es necesario tener siempre la mente abierta, ya que: “La mente es como un paracaídas…sólo funciona si la tenemos abierta”. (Albert Eintein)

Al ser la ´ planificación una aventura inteligente contra el azar ´, debemos tener presente que no se puede cosechar, sin sembrar; por lo que, dispongámonos a hacer lo que deseemos o quisiéramos y estemos siempre todos predispuestos a lidiar con cuantos avatares vengan, hasta la victoria final en la causa educativa; dejando en el pasado la educación tradicional que preponderantemente llena y no desarrolla cerebros; llena de conocimientos elaborados por otros, se memoriza y no extrae potencialidades, no descubre, redescubre, constata o comprueba reglas, fórmulas y conceptos..