Hasta el 2025 se prevé tener 19 mil hectáreas bajo riego

Hasta el año 2025 Tarija prevé llegar a tener 19 mil hectáreas bajo riego de producción de alto valor. En la actualidad se encara la construcción de nuevas presas de agua, pero también complementar aquellas que ya fueron terminadas en anteriores gestiones. Mientras tanto, el sector campesino ya piensa en la tecnificación del riego.

Según el plan departamental denominado “Agua para Todos y para Siempre”, en la zona alta existe un potencial agropecuario intensivo de 10.800 hectáreas, concentrado mayormente en el valle del río San Juan del Oro. En el valle central hay 54.200 hectáreas con condiciones óptimas para la agricultura intensiva; en el Subandino hay 49.446 hectáreas que ofrecen buenas posibilidades para el desarrollo de sistemas productivos frutícolas y uso silvopastoril. Finalmente, el Chaco presenta un potencial agrícola y ganadero en una superficie de 110.735 hectáreas.

El director del Servicio Departamental de Gestión Integral del Agua (Sedegia), Alfonso Blanco, explicó que se tiene en construcción la presa de Sella-Rumicancha, que permitirá regar más de 2.600 hectáreas. La primera fase se concluirá a finales del 2019 y, la segunda se debe encarar para los sistemas de riego, aspectos que son coordinados con el Ministerio del área.

Al margen de ello se tienen en operación las presas de Calderas, Huacata y El Molino, que están concluidas en su primera fase, pues la segunda (obras complementarias) se prevé que inicie este año porque ya están los estudios concluidos. El Gobierno Nacional y el departamental deben definir el grado de participación del financiamiento.
La segunda consiste en construir los sistemas de riego secundarios, aquellos que deben ingresar con el recurso hídrico a las parcelas de cultivos. En la actualidad se tiene solo la red primaria.

Adicionalmente se tiene la presa de Payuyo, de Santa Ana y Laderas, que son estudios que están en ejecución. La de El Rincón de la Victoria, es un proyecto desestimado, sobre todo por tratarse de un área protegida y por los impactos ambientales. Se pretende hacer otra por esa zona, pero no se inició y se está en proceso de búsqueda de financiamiento.
“Se tiene dos represas en el Chaco, que son las más grandes. En el valle central está la de San Jacinto, que aportará agua al sistema de riego Guadalquivir-Cenavit-Calamuchita, el cual también recibirá agua del río Guadalquivir y Camacho. Se regarán 3.500 nuevas hectáreas-comentó Blanco- hay todo un sistema de riego que tiene que ver con presas. Eso nos va asegurar tener muchas hectáreas sin contingencia de riego”.

Para el ejecutivo de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (Fsucct), Osvaldo Fernández, urge que se hagan las obras complementarias de las presas que están concluidas. Sucede que los productores, para que llegue el agua a sus parcelas de cultivo, hicieron canales rústicos.

El dirigente sostuvo que se debe analizar la red secundaria con tubería y ya no con cemento, porque da más resultado, además que la ejecución es más rápida. Entonces al concluir esa fase, se deben gestar proyectos para la tecnificación del riego, que en la actualidad parte de sus compañeros ya ingresaron a ello con los recursos del Programa Solidario Comunal (Prosol).

“El tema con la gobernación hay proyectos concurrentes. El Gobierno Nacional ya agotó los recursos que les correspondía, pero la Gobernación todavía no están cumpliendo, falta la indemnización por predios privados ocupados para la construcción”, comentó.
Por otro lado, Fernández indicó que con los recursos del Fondo Indígena, los municipios encararon proyectos de atajados y mini represas. Con esas iniciativas también se avanza para cubrir la demanda del agua para riego que tiene su sector.

Situación de riego mediante represas

Alfonso Blanco
Hay todo un sistema de riego que tiene que ver con presas. Eso nos va asegurar tener muchas hectáreas sin contingencia de riego. Se tiene dos represas en el Chaco, que son las más grandes, en el valle central, en la zona alta, unas en ejecución, otras esperan obras complementarias

Osvaldo Fernández
Se debe analizar la red secundaria con tubería y ya no con cemento, porque da más resultado, además que la ejecución es más rápida. Entonces al concluir esa fase, se debe gestar proyectos para la tecnificación del riego, que en la actualidad parte de sus compañeros ya ingresaron a ello con los recursos del Prosol.