Grecia endurece postura ante solicitantes de asilo

Grecia cerrará los atestados campamentos de refugiados de sus islas periféricas y los reemplazará por centros de detención más restrictivos, en un marcado endurecimiento de la postura hacia los solicitantes de asilo del país, ubicado en la primera línea de la crisis migratoria de Europa.

El nuevo gobierno, que derrotó a la izquierdista Syriza en una elección de julio, dijo que reforzará los controles en las fronteras de Grecia y eliminará los cuellos de botella en los procedimientos de investigación de asilo, que han dejado a miles de personas en un limbo.

Grupos de ayuda denuncian que las condiciones de vida de unas 37.000 personas en los campamentos, conocidos como “puntos críticos” en cinco islas del Egeo, son espantosas. El país actualmente está luchando con un resurgimiento en la llegada de migrantes y refugiados.

El portavoz del gobierno, Stelios Petsas, dijo que las autoridades crearían “centros cerrados antes de la partida”, lo que facilitaría el control de los movimientos de los solicitantes de asilo y evitaría que entraran al continente sin ser detectados.

“Se debe enviar un mensaje claro a aquellos que planean o piensan venir ilegalmente al país cuando no tienen derecho a asilo”, declaró.

El número de refugiados y migrantes que llegaron a Grecia este año ha sido el más alto desde 2015-2016, cuando más de un millón de personas que huían de conflictos llegaron a Europa.

Los centros que cerrarán incluyen el famoso campamento Moria en Lesbos, creado para acoger a 3.000 personas pero cuyas instalaciones albergan a más de 15.000.

Será reemplazado por un centro cerrado que procesará a los recién llegados y a las personas cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas.