Felipe Moza lamenta olvido de cívicos y autoridades

    El miércoles 3 de diciembre de 2008, la Policía Nacional detuvo a Felipe Alejandro Moza Segundo, Carlos Alberto Zeballos y Carlos Fernández Rodas, acusados de estar involucrados en el atentado contra el gasoducto Yacuiba-Río Grande, ejecutado el 10 de septiembre de 2008. “Quiero ser claro en este tema, de que se puedan empapar de mi situación, si alguna vez pudieran llamarme para ver cómo estamos, cómo esta mi familia; más allá incluso de visitarnos acá en la cárcel para ver cómo estamos”, sostuvo.
    Indicó que actualmente resultado de la detención, parte de su familia tuvo que disgregarse; él junto a su esposa y su bebé de un año y cinco meses viven en la cárcel;  una de sus hijas se encuentra estudiando en la universidad Juan Misael Saracho la carrera de derecho; mientras las otras dos se encontraría en Villa Montes cursando secundaria.
    “Es el dolor más grande que llevó, que no puedo estar con mis hijas, estos 3 años y ocho meses no puedo si quiera darles la mano,  abrazarlas y darle un beso a mis hijas que  hoy por hoy están con vacaciones invernales, me hubiera gustado tener la posibilidad de tener los recursos económicos para que ellas pudieran visitarme acá en esta situación que hoy estoy pasando”, lamentó.
    Indicó que en estos tres años y ocho meses en el que se encuentra recluido en el centro penitenciario, muy pocas veces los representantes cívicos de Tarija y Villa Montes hicieron algo para revertir su situación.
    “Tal vez las autoridades cívicas de Tarija hubieran podido hacer mucho más, acercarse al presidente para dialogar o a la Defensoría del  Pueblo o Derechos Humanos para hacer alguna representación a favor nuestro por la vulneración de los derechos que se están haciendo, porque estamos ya tanto tiempo acá sin  ninguna acusación”, apuntó.