FAO califica de fatal la apuesta gubernamental de Bolivia a los biocombustibles

Theodor Friedrich, representante de la FAO en Bolivia. Foto: ANF

La Organizaciones de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a través de su representante en Bolivia, Theodor Friedrich calificó de fatal, la decisión del Gobierno boliviano, de apostar a los biocombustibles, con lo cual no se ayuda a la seguridad alimentaria, al medioambiente, ni al cambio climático.

“Esa es una decisión fatal; no ayuda a la alimentación del país, no ayuda al medioambiente, no ayuda al cambio climático, es una decisión que realmente no creo que debería apostarse”, afirmó a ANF ante la consulta por la ampliación de la frontera agrícola para la producción del etanol.

Friedrich advirtió que las consecuencias de habilitar tierras para los biocombustibles conllevan la degradación del medioambiente, mayor afectación de las áreas forestales y más cambio climático.

“También habrá una baja en la producción de alimentos porque también la productividad puede bajar”, señaló en el salón Gandarillas del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

En cuanto a la apertura del país al uso de dos eventos nuevos de semillas genéticamente modificadas, el representante de la FAO dijo que en los hechos ya están los transgénicos en los cultivos de soya, y algodón, aunque “pasaron a escondidas”.

“Los cultivos tradicionales no han sido afectados, la genética no es un problema para la salud, el problema está en la combinación con herbicidas, ese es el problema, hay biotecnologías que mejoran el nivel nutricional, como la soya que también mejora la tolerancia a la sequía que no tienen problemas ambientales”, explicó.

En ese marco recomendó ponerle mayor atención al uso de plaguicidas para evitar el abuso de agroquímicos prohibidos por su peligrosidad.

A pesar que el Gobierno ha insistido en señalar que el etanol es un “combustible limpio”, la fundación Productividad Biósfera Medio Ambiente (Probioma) alertó que la “era del etanol” atenta contra la Amazonía y la Chiquitanía, macrorregiones que se verán afectadas en sus bosques, fuentes de agua y biodiversidad. Se teme que los cultivos de alimentos queden relegados frente a la demanda de agrocombustibles.

También se ha apuntado que el 88% de cada litro de combustible súper etanol es subvencionado, mientras que el 12% restante corresponde al aditivo producido en los ingenios azucareros que producen alcohol anhidro. Mientras el litro del súper etanol 92 cuesta 4,50 bolivianos, mientras que la gasolina especial está en 3.74 bolivianos.

Un estudio de la Universidad de Stanford, publicado en la revista Environmental Science & Technology en 2007, revela que las muertes por afecciones respiratorias aumentan en la misma medida en que incrementa el uso del etanol.

Argenpress señala que el estudio advierte que los gigantescos volúmenes de productos agrícolas destinados a la destilación del novedoso energético planteará la necesidad de convertir millones de hectáreas de bosques y selvas de diversas regiones del planeta, principalmente del Tercer Mundo como gran abastecedor, para cultivos de maíz, soya, girasol y otros.

Tomado de ANF