Evo amplía su frontera en Tarija

El Comité Cívico acabó visitando a Evo Morales para presentarle un pliego petitorio accesible que acogió en su mayoría. Es la última “conquista” luego de empresarios, emprendedoras, jóvenes, etc.

El Presidente no lo dudó ni un minuto. La gestión hecha por el ministro Héctor Arce Zaconeta suponía un avance más en la ampliación de la frontera política del MAS en Tarija, sin duda el departamento donde más éxitos ha cosechado en ese sentido.

Los últimos en prestarse para la fotografía eran los directores del Comité Cívico Departamental, que apenas tres meses después de ser electos consiguieron que el Presidente llegue a Tarija a escucharles tras años de enfrentamiento directo. O ni tanto, El Comité Cívico ya había entrado en un bucle de desacreditación hace algunos años.

Los propios cívicos presentaron la reunión entre excusas, señalando que eso no significaba nada respecto a sus planteamientos sobre la constitucionalidad del candidato y que era legítimo hablar con el Presidente, porque de todas formas iba a seguir siendo Presidente hasta enero de 2020.

El presidente Carlos Dávila firma el compromiso

A menos de 40 días de la elección, Morales ni se lo pensó. Tal vez ni leyó el pliego. La imagen iba a contar lo suficiente. Y todavía, los cívicos aceptaron mover la reunión de sus instalaciones en la plaza Luis de Fuentes al cuartel general del MAS en Tarija, los salones de la IV Brigada Aérea. Los anfitriones pasaban a ser invitados, y sus demandas, peticiones.

El pliego ni siquiera era complicado. Ni rastro de la Variante. Nada de hidrocarburos salvo una referencia a Tariquía que se ventilaba rápido: no hay nada ahora mismo en el lugar. Una petición sobre ítems de Salud, que se resolvió con un “estamos en ello”, algunas obras menores de las que encantan a la UPRE, y algunas cuestiones genéricas sobre carreteras, que el Gobierno ya tiene en marcha. También promesas de reuniones futuras con el SIN y con otros entes.

Mucho ruido para pocas nueces, dirían algunos. Los empresarios de la Federación, que el viernes anterior lo habían sentado a la mesa en Los Parrales y a quienes ya se acercó hace más de un lustro, sacaron al menos un monto específico de fideicomisos – por encima de los 500 millones de bolivianos – y otras promesas. Promesas, que es justo lo que se necesita en esta época electoral.

Parte médico
En las altas esferas del MAS, el jolgorio era generalizado. Hasta el subgobernador de O´Connor, Walter Ferrufino, el más activo en redes, celebró con sorna el cambio de actitud del Comité Cívico al mismo tiempo que lo catalogaba de servil. El Comité Cívico siempre fue el enemigo, desde antes de los sucesos de 2008, y recibirlos en la IV Brigada Aérea a 40 días de elecciones era una victoria más que sumar a las de Empresarios, emprendedoras, jóvenes y otros sectores.

En la Gobernación, luego del desconcierto inicial, la valoración es indistinta. La independencia del Comité siempre ha estado en entredicho, pero sumar compromisos del Gobierno para con Tarija en un momento tan complejo como el actual siempre es positivo, si es que se materializan.

No queda claro cómo gestionará en el corto plazo el Comité Cívico el seguimiento a los compromisos, adquiridos en plena campaña electoral y sin ningún tipo de respaldo o contraparte más allá de la palabra dada. Los directores, que en público se declaran críticos de Evo Morales, le han dado una prórroga hasta después de elecciones, o váyase a saber cuándo, para cumplir con los nuevos compromisos reeditados.

No queda claro tampoco cómo llamarán al paro indefinido el 10 de octubre luego de esa reunión sui géneris entre comités cívicos nacionales el día del Encierro y que se saldó sin conferencia de prensa ni comunicación oficial de la supuesta determinación.
Lo que falta por testear es cómo está quedando la base dura del MAS en Tarija, esa con la que cada vez comparte menos el Presidente y que recibe agua, luz o gas de Alcaldía o Gobernación cada vez que pueden. Esa que no acaba de encajar que Morales juegue al golf con Peñaloza, cene en Los Parrales con los Romero, almuerce con emprendedoras Peñarrieta y compañía o se emocione y repita eventos con jóvenes del mismo perfil.