En promedio, mujeres indígenas se embarazan a los 15 años

El promedio de embarazo adolescente en las comunidades indígenas del departamento de Tarija es de 15 años, situación que Derechos Humanos (DDHH) ni otra organización puede revertir este dato hasta ahora.

El presidente de la Comisión de Pueblos Indígenas de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT), Vicente Ferreira, expuso que en una ocasión, un grupo de especialistas fue a dar una charla sobre la prevención de embarazo en la zona guaraní y Weenhayek, pero en las comunidades indígenas las mujeres tienen hijos y se unen en pareja a temprana edad.

“Tenemos el ejemplo en algunas comunidades que van embarazadas al colegio y es una situación muy preocupante. El promedio de embarazos en adolescentes empieza a los 14 o 15 años, que es lo más frecuente que vimos y que se ve hasta el día de hoy”, manifestó.
Dentro de las culturas indígenas se siguen manteniendo ciertas prácticas de iniciación sexual y construcción de la familia, que se encuentran fuera de lo que establece la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y lo recomendado de la Organización Mundial de Salud (OMS), quienes amparan los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y demuestran una serie de consecuencias biológicas y psicológicas para las mujeres que gestan y dan a luz a temprana edad.

“En mi pueblo eso es lo que está sucediendo, las adolescentes están con wawa y hay que responsabilizarse de ellas. Estamos trabajando en hacer un taller para poder darle información a la comunidad. Hemos visto que existe una total ausencia de la Defensoría del Pueblo y hay desatención por parte del Estado”, sostuvo Ferreira.

Por su parte, la asambleísta de la Comisión de DDHH de la ALDT, María Lourdes Vaca, señaló que a pesar de no ser competencia de esa instancia y el tema se rige por el Código de Familia, los pueblos indígenas tienen sus usos y costumbres que están avalados “lamentablemente” por organizaciones internacionales. “Podemos sugerir algunas recomendaciones mediante la Comisión de DDHH porque estamos preocupados por la situación de embarazo en adolescentes, pero ellos tienen una regulación particular”, dijo.

Los partos y gestaciones en mujeres de edad adolescente aumentan el riesgo tanto para las madres como para los recién nacidos. En países pobres como Bolivia, los bebés de madres menores de 20 años se enfrentan a un riesgo, ya que el 50 por ciento puede perecer por mortalidad prenatal o morir en las primeras semanas de vida, a diferencia de los bebés de mujeres de 20 a 29 años. Cuanto más joven sea la madre, mayor el riesgo para el bebé. Además, los recién nacidos de madres adolescentes tienen una mayor probabilidad de registrar peso bajo al nacer, con el consiguiente riesgo de efectos a largo plazo.

Por su parte, el capitán grande de la Orcaweta, Moisés Sapiranda, explicó que hay mucha dejadez por parte de las autoridades departamentales y municipales en esta temática porque se requiere información para los padres y los hijos e hijas. A pesar de ser un tema difícil de abordar, Sapiranda admitió que es necesario trabajar al respecto.

El más reciente informe sobre el Estado de la Población Mundial del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA, por sus siglas en inglés), señala que la tasa de natalidad en mujeres entre 15 y 19 años en Bolivia es de 116 por cada 1.000. Mientras que el promedio regional de partos en adolescentes es de 77 por cada 1.000.

Ausencia de educación integral sobre sexualidad

El Oficial de Salud Sexual y Reproductiva de UNFPA en Bolivia, Alberto Castro, explicó que la legislación del país es avanzada en cuanto a sexualidad, pero hay aspectos que deben mejorarse. Entre los motivos del crecimiento del embarazo adolescente en Bolivia, está la ausencia de educación integral sobre sexualidad. “Lo que falta no son anticonceptivos, sino una demanda informada de ellos. Los adolescentes tienen una vida sexual sin información, educación, ni salud apropiadas”, añadió.