Emiten orden de aprehensión contra Juan Ramón Quintana

La Fiscalía General del Estado emitió este lunes una orden de aprehensión en contra del exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, por los presuntos delitos de sedición, instigación pública a delinquir, terrorismo y financiamiento al terrorismo.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, publicó en su cuenta de Twitter el documento respecto a la orden de aprehensión de la exautoridad, a quien le atribuye los sucesos violentos tras la renuncia de Evo Morales a la presidencia del Estado.

La orden de aprehensión ha sido emitida por los fiscales Sarina Guardia y Roberto Marcos Villa, ambos adscritos a la Fiscalía Especializada de Delitos Especiales de La Paz, “dentro del proceso investigativo seguido por el Ministerio Público a denuncia de Arturo Murillo en contra de Juan Ramón Quintana”, se lee en el documento.

Por los presuntos delitos de sedición, instigación pública a delinquir, terrorismo y financiamiento al terrorismo, los que están establecidos en el Código Penal, y de acuerdo al Procedimiento Penal se “dispone y ordena a la autoridad no impedida por ley, aprehenda en días y horas hábiles y/o extraordinarias para que conduzca respetando sus derechos constitucionales», dice el texto.

“Orden de aprehensión para Juan Ramón Quintana” alertó Murillo, quien al ser posesionado advirtió con una “cacería” de la exautoridad a quien lo responsabiliza del escenario de terror sembrado en el país durante los conflictos, tras la renuncia de Morales.

La pasada semana, la ministra de Relaciones Exteriores, Karen Longaric, informó que se otorgó cinco salvoconductos para la familia del exministro de la Presidencia para que reciban asilo en México. En las últimas horas la autoridad aclaró que no se concedió salvoconductos a ningún exministro, ni a altos dirigentes del MAS.

«(Las declaraciones) demuestran que el plan siempre fue y es el de derramar sangre y muerte entre hermanos bolivianos», refiere la querella contra Quintana por advertir a principios de noviembre, en una entrevista con la agencia rusa Sputnik, que «Bolivia se va a convertir en un gran campo de batalla, un Vietnam moderno».