Embarazos de adolescentes aumentan en Tarija

    “La mayoría de los embarazos en adolescentes en Tarija son considerados como embarazos no deseados, es decir que la madre pese a ser activa sexualmente no lo había planificado, y los jóvenes (futuros padre y madre) aún están en situación de dependencia de sus familias”, dijo.
    Según datos del Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS) sólo en el 2012 se registraron en Tarija, tanto en Cercado como en las provincias de Yacuiba, Padcaya, Entre Ríos, Uriondo, Yunchará, El Puente y Caraparí, algo más de mil seiscientos veintisiete casos de menores embarazadas.
    La falta de educación sexual y los problemas para acceder a los anticonceptivos debido a la inmadurez de los jóvenes que tienen temor o vergüenza a comprarlos en las farmacias, es una de las causas de este incremento, aseguró el galeno.
    “La actividad sexual en los jóvenes se inicia cada vez a más temprana edad y esta es una realidad a la que no podemos negarnos, aún así estos no tienen aún la madurez emocional y psicológica para asumir las responsabilidades de traer una vida al mundo.
    Los jóvenes se inician sexualmente y no conocen de métodos de prevención y si los conocen tiene miedo de ponerse en evidencia al comprar un preservativo, esta es una realidad que notamos.  Un embarazo no deseado es difícil de asimilar aún más cuando la gestante está en situación de dependencia económica de los familiares”, aclaró.

    Embarazo precoz
    La poca educación sexual que se da en colegios y en el mismo entorno familia es un factor sobre todo cuando se trata mal el tema en edades críticas en las que se debe brindar la formación necesaria.
    “No se explica lo básico en planificación que es saber cuándo tener hijos y cuántos quiero tener y cuáles son los métodos a los que puedo acceder para evitar un embarazo, es por eso que se tiene que hablar bien de estos temas con los hijos, no podemos negarles esta información porque ellos saldrán del entorno familiar dónde los queremos proteger, somos seres sociales y afuera están expuestos si no saben cómo prevenir incluso una enfermedad”, sostuvo el responsable de Gineco– Obstetricia del Hospital San Juan de Dios.
    El médico aseguró que el Hospital en Tarija, brinda esta información de planificación familiar de forma gratuita y todo el plantel médico no solo tiene la obligación sino además la disposición de explicar a los jóvenes para que estos puedan resolver sus dudas sobre sexualidad, anticonceptivos y enfermedades venéreas.
    “Al enterarme que estaba embarazada entre en pánico – explica Sarai Muñoz, que quedó embarazada a los 17 años. Primero sentí mucho temor de decirles a mis padres, pero ellos me están apoyando aunque el resto de la familia dice que mi vida esta arruinada que no podré estudiar ni tener una vida, otros me dicen que soy muy valiente, ahora me siento más segura, tengo siete meses de embarazo y estoy esperando que mi hijo nazca”.  Saraí cuenta que el padre la está apoyando, aunque las familias decidieron que era mejor que no se casaran.
      Una madre joven
    El Gineco-Obstetricia, Oscar Ichazo, explicó que si bien biológicamente la joven madre puede tener un embarazo, psicológicamente no se encuentran preparadas para afrontar el embarazo y la posterior crianza ya que no deja de ser una adolescente embarazada, sin madurar por el simple hecho de estar embarazada.
    “Cuando la adolescente se embaraza tiene que tomar decisiones responsables. También sucede que recurren al aborto ilegal ya que en Tarija muchas parejas jóvenes asumen esta medida extrema como si se tratara de un método anticonceptivo”, lamentó el médico.
    Cuando la futura madre es adolescente lo más aconsejable es que busque ayuda en su entorno familiar, dice la psicopedagoga tarijeña, María Elena Peña.
     “Un embarazo adolescente genera mucho estrés y es bueno buscar un equilibrio para que termine sus estudios por ejemplo, porque muchas cosas cambiarán en su vida, afectará sus estudios, no podrá salir de fiestas con las amigas, tendrá que madurar y hacerse responsable del cuidado y la crianza”, dijo.
    “Mi vida – dice Adriana que tuvo a su hijo a los 18 años, no tiene nada que ver con lo que era antes de tener mi hijo. Desde que quedé embarazada tu vida pasa a segundo plano y tu hijo es lo primero y todo gira alrededor de sus necesidades, desde que despierta hasta que se duerme”.
    Con sus 22 años Adriana cuenta que se vio en la necesidad de trabajar, es cajera en un banco y no pudo comenzar la universidad. Pese a que las familias motivaron el matrimonio, el padre de su hijo también era muy joven y no supo acompañarla en la responsabilidad por lo que se separaron hace más de dos años.
    “A veces me cuesta mucho sobre todo cuando veo que mis amigas ya están egresando de la universidad y pueden ir y venir sin las responsabilidades que yo tengo. Mi madre me está ayudando, los abuelos de mi hijo también se encargan de cuidarlo cuando voy al trabajo. Tengo bastante ayuda pero no puedo abusar más de lo necesario”.
    Al no haber madurado todavía, estas jóvenes madres pueden mostrar comportamientos pocos saludables, como fumar, beber o salir de fiesta lo que podría causar que el bebé en gestación tenga crecimiento inadecuado, aunque no se puede generalizar porque hay chicas responsables pese a su juventud, aclaró la psicopedagoga.  “La estabilidad económica y laboral es una desventaja si eres madre joven pero por otra parte también tienes más vitalidad, más ganas de hacer cosas con tu hijo. Sería bueno hacerse algunas preguntas antes de iniciar la relación sexual o concebir un bebé, pensar cómo será alimentado, atendido, cómo se cubrirán sus necesidades de ropa, educación y salud principalmente”, dijo.

    Vida Digna
    En Tarija el programa Vida Digna alberga a niñas que sufrieron violencia sexual con agravante o niñas que están esperando bebes desde los 12 a 18 años. Según explico la coordinadora del programa, Nancy Ortega, en la actualidad el albergue brinda asistencia a ocho adolescentes madres, una de ellas con mellizos, todas ellas entre los 12 a 16 años de edad.
    “El programa Vida Digna, brinda apoyo a adolescentes que sufrieron violencia sexual y que a raíz de ello son madres, el centro ofrece apoyo psicológico, social  y jurídico. El objetivo del programa es la restitución de los derechos de la menor que fueron vulnerados”, aclaró
    El apoyo psicológico que brinda el centro en este caso explícito de violencia sexual está dirigido a elaborar proyectos de vida para que la adolescente pueda vivir con paz y sienta seguridad superando la crisis emocional por la violencia que sufrió.
    Se estima que en Tarija existen aproximadamente mil cincuenta y ocho casos de mujeres adolescentes que sufren violencia sexual en todo el departamento. Muchos de estos casos derivan en situaciones en las que la adolescente incluso no se encuentra biológicamente preparada para un embarazo y a raíz de la violencia que sufrieron enfrenta la realidad de ser madre a la fuerza.
    En casos de esta naturaleza el centro trabaja la opción de que estos niños sean adoptados.  “Hay que aclara que se da la opción, pero es la madre la que decidirá. Trabajamos esa opción dependiendo del caso por ejemplo una niña que fue violada por su hermano, no es que el programa decide sino que la adolescente ve que hacer, más que todo pensando que una niña de 12 años de edad que espera un bebe no está preparada y se piensa en el interés superior de los dos, tanto de la adolescente como del bebé”, aclaró la coordinadora del programa.