El calendario electoral sigue avanzando inexorablemente y hoy llegamos a un nuevo día clave. El enésimo, pero esta vez con más sustancia, pues los partidos deben presentar sus listas ante el Tribunal Supremo Electoral. Un acto de esos obsoleto en el tiempo, que seguramente dejará algunas de esas escenas de correteos y tumultos a las puertas del Tribunal en La Paz, y cuyos nombres se guardarán con celo hasta la última hora, y tal vez más allá. Todo muy analógico y muy contradictorio, pues de lo que se trata es de que la gente conozca al candidato, pero que los partidos se esfuerzan por mantener.

Todos están teniendo problemas en la configuración de las listas. Unos porque pocos son los que se quieran sumar, y otros porque has entrado ya en una dinámica de cuoteo y prebenda en que hay más sectores exigiendo que puestos disponibles.

Donde ya es común que se aireen los problemas es en el Movimiento Al Socialismo (MAS), que con el fichaje de una gran profesional como Patricia Serrano no ha ocultado el encarnizado pulso que se mueve por detrás, con el sector de Carlos Brú copando toda la supuesta franja de seguridad en el Chaco y con campesinos, bartolinas e interculturales hartos de replegarse para dejar espacio a los “invitados” de los que luego “si te he visto no me acuerdo”.

Hoy se dará un acto de esos obsoleto en el tiempo, que seguramente dejará algunas de esas escenas de correteos y tumultos a las puertas del Tribunal en La Paz, para inscribir los candidatos cuyos nombres se guardarán con celo hasta la última hora

En Comunidad Ciudadana todo se lleva ahora mucho más cerca de la lógica política que de los experimentos circunstanciales, como ya se adelantó al nombrar a una política de largo recorrido y experiencia como Zoya Zamora como primera senadora. Se prevé que la franja de seguridad sea ocupada por gente de confianza de Adrián Oliva y que las uninominales queden para algún golpe de efecto que muestre una mayor amplitud en las alianzas.

En Demócratas está difícil de recuperar el golpe de Óscar Montes, que insiste en que acompañará la campaña hasta el final pero que ya ha decidido que no pondrá candidatos ni para las uninominales ni en las franjas de seguridad, lo que limita bastante la inversión, tanto económica como de esfuerzo, sobre todo si la perspectiva es negativa para el objetivo de “centrarse en las departamentales”.

El resto analiza sus posibilidades en todos los escenarios, incluso el de listas vacías, y las confirmaciones son mínimas tanto en el MNR como en UCS, MTS, Pan Bol y FPV. EN cualquier caso, todo quedará casi visto para sentencia esta noche, pues como ya se sabe, siempre hay renuncias, inhabilitaciones y sustituciones de última hora.

En ese contexto, cabe la reflexión de último momento a los partidos y a los candidatos. En una democracia cada vez más maltratada y más sedienta de caudillos, en el buen y mal sentido de la palabra, va a ser tarea de los diputados y senadores recuperar la decencia y la cordialidad en un país que se empieza a polarizar de formas preocupantes, y para ello, es necesario elegir a los mejores.

Se prevé una legislatura mucho más ajustada que las anteriores. Sin grandes mayorías absolutas. En ese contexto, es necesario hacer un esfuerzo por el diálogo y la construcción, especialmente allí donde se prevén más problemas. Por Bolivia y por Tarija. Ojalá se tengan en cuenta esas características.