El traje y la corbata en el tarijeño de antaño

La Tarija de antaño nos ha dejado hermosos recuerdos, de nuestra gente, de nuestros edificios y de la forma de vida de nuestros abuelos. Hoy hacemos un recuento sobre la vestimenta del hombre tarijeño de antaño. Aquel que siempre vestía elegante, la mayoría de las  veces de traje y sombrero.

De acuerdo a revisión histórica los españoles también tuvieron gran influencia en la vestimenta sobre todo de los citadinos. Se dice que había ropa de alta costura que era usada por los militares, el clero de la iglesia, por autoridades y algunos personajes que poseían una riqueza arriba de la media.

Más aún el tarijeño del pueblo, según historiadores tenía un atuendo simple que consistía en un pantalón de bayeta o tejido y camisas de lino. Las mujeres usaban polleras similares a las que usaban las españolas pero con el tiempo se fueron modificando por su alto costo.

Se cuenta que en esas épocas había algunas personas dedicadas a la alta costura, en Lima Capital del Virreinato, se distribuía toda la moda hacia las clases más adineradas. Esta ropa llegaba a Tarija y Potosí.

Hombre patinando de traje

En fotografías antiguas se observa el uso del traje y el sombrero en todo acontecimiento y hasta en la vida diaria. Así incluso se ve a hombres cruzando el río con este atuendo.

Pero no sólo se destaca la vestimenta en el hombre de antaño. Virginia Castillo de 80 años dice que el tarijeño antiguo era muy galante. “Siempre eran muy respetuosos, vestían todo el tiempo muy elegantes, al menos en la ciudad. Por eso les decía a mis hijas que aquí en Tarija se usaba mucho traje  igual que hace unos pocos años en la ciudad de La Paz. Hoy todo ha cambiado pero nos quedan los lindos recuerdos”, dice mientras nos muestra una fotografía de su esposo.

En la imagen Benedicto Suárez- su esposo- carga a una pequeña bebé, que según dice Virginia es su hija, que falleció hace un año con cáncer, sin embargo del tema no quiere hablar y de inmediato saca otra foto. En la que varios hombres posan sonrientes, todos de traje.

Recuerda que las mujeres de la ciudad en esa época vestían finos vestidos, y se ponían los más hermosos en días de fiesta. “Las fiestas en el centro de la ciudad eran todo un espectáculo, los caballeros bien trajeados y las damas con hermosos vestidos de fina costura”, cuenta.