El terrorista más buscado de Italia, Cesare Battisti, fue detenido en Bolivia

El presidente Bolsonaro prometió en la campaña electoral que apoyaría la extradición de este antiguo miembro de un grupo comunista adscrito a las Brigadas Rojas, condenado a cadena perpetua en Italia

Cesare Battisti, en una fotografía tomada durante una entrevista en octubre de 2017 en Brasil. MIGUEL SCHINCARIOL AFP

El exterrorista de izquierdas italiano Cesare Battisti, condenado en Italia por cuatro asesinatos en la década de 1970, fue detenido en Bolivia, donde estaba prófugo tras abandonar Brasil dada la intención de sus autoridades de extraditarlo. Battisti, de 64 años, fue detenido en la tarde del sábado por un equipo de la Interpol formado por agentes italianos y brasileños en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra y no opuso resistencia.

Un asesor del presidente Jair Bolsonaro anunció esta madrugada de la detención: “El terrorista italiano Césare Battisti fue detenido en Bolivia esta noche y será traído en breve a Brasil, de donde probablemente será llevado a Italia para cumplir cadena perpetua, de acuerdo con la decisión de la justicia italiana”, tuiteó Filipe G. Martins, asesor especial de asuntos internacionales de Bolsonaro.


Battisti fue miembro de la banda Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, y fue condenado a cadena perpetua por cuatro homicidios entre 1977 y 1979, que él niega haber cometido. Tras vivir 15 años exiliado en Francia -donde se convirtió en un exitoso autor de novelas policiales-, a mediados de los noventa se vio obligado a partir a México.

Finalmente llegó en 2004 a Brasil, donde permaneció oculto hasta que en 2007 fue ordenada su detención y donde se casó en 2013 con una brasileña con la que tuvo un hijo.


El Supremo brasileño aceptó su extradición en 2009 en un fallo no vinculante que dejó la decisión en manos del entonces jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, pero este la rechazó el 31 de diciembre de 2010, el último día de su segundo mandato.

La suerte de Battisti, que siempre fue reclamado con insistencia por Italia, comenzó a cambiar durante la pasada campaña electoral en Brasil, cuando el entonces candidato ultraderechista Bolsonaro prometió su extradición si accedía a la presidencia del país.

La detención del activista en Bolivia se produce cuando se encontraba prófugo desde el pasado diciembre, después de que la Corte Suprema brasileña ordenara su arresto el día 13 de ese mes para proceder a su extradición al país europeo y el entonces presidente Michel Temer firmara el decreto para ello.


La noticia del arresto de Battisti fue celebrada por la clase política italiana. El ministro del Interior Matteo Salvini agradeció al presidente Bolsonaro por la colaboración, así como a las autoridades bolivianas, y afirmó que Battisti es “un delincuente que no merece una cómoda vida en la playa sino acabar sus días en la cárcel”.

Salvini agregó: “Mi primer pensamiento va a los familiares de las víctimas de este asesino, que durante demasiado tiempo gozó una vida que vilmente quitó a otros, protegido por la izquierda de medio mundo”, dijo. Salvini anunció además el envío por la mañana de un avión desde Italia a Bolivia con policías y miembros de los servicios secretos a bordo.

El ministro de Justicia, Alfonso Bonafede, avanzó que el prófugo “ahora será entregado a Italia” para que cumpla su condena: “Quien se equivoca debe pagar, y también Battisti pagará. El tiempo pasado no ha sanado las heridas que Battisti dejó en las familias de sus víctimas y en el pueblo italiano, así como que no ha disminuido el deseo humano e institucional de obtener justicia”, refirió en su cuenta de Facebook.

El ex primer ministro Matteo Renzi, del Partido Demócrata (PD, centroizquierda), también manifestó su alegría por la detención: “El arresto de Battisti en Bolivia es una buena noticia. Todos los italianos, sin ninguna distinción de color político, desean que un asesino de este tipo sea devuelto lo antes posible a nuestro país para cumplir la pena. Hoy es un día para la justicia”, celebró.

El embajador de Italia en Brasil, Antonio Bernardini, se congratuló por la noticia: “¡Battisti está preso! ¡La democracia es más fuerte que el terrorismo”, escribió el diplomático en Twitter.

El diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del jefe de Estado brasileño, dirigió igualmente por Twitter un mensaje al ministro del Interior y líder de la ultraderecha italiana Matteo Salvini: “Brasil ya no es más tierra de bandidos. @matteosalvinimi, ‘el regalito’ está llegando'”. Junto al mensaje, colocó una bandera de Italia y el icono de un avión.

La detención de Battisti en Bolivia tiene potencial de crear tensiones entre este país con su poderoso vecino y plantearía un serio desafío al presidente de izquierda Evo Morales, uno de los últimos exponentes del ciclo de izquierda de la década pasada en América Latina. En una serie de tuits, el fiscal brasileño Vladmir Aras evocó varias alternativas legales, empezando por la solicitación por parte de Battisti del estatuto de refugiado político en Bolivia.

En caso de obtenerlo, no podría ser enviado a Italia ni a Brasil. Pero Bolivia también podría denegarle el ingreso al territorio, devolviéndolo al país de origen o enviándolo a un tercer país que acepte recibirlo.

Tomado de El País