El SUS, el crédito de Rosas y Paz, y Emtagas en la agenda semanal

Semana dispersa en política, tanto en Tarija como en Bolivia. El fin del Carnaval no parece haber acelerado las agendas, ni las campañas, y la toma de posiciones de unos y otros parece estar tomando su tiempo. Mientras tanto, unos y otros tratan de hacer gestión. El Gobierno buscó congraciarse – algo – con Tarija luego del desafortunado bautismo del SUS; la Gobernación deja hacer nomás; la Alcaldía de Cercado se embarra en su enésima batalla inexplicable a cuenta de un crédito caro no tan urgente y en el Chaco todo son promesas y pocas acciones. Por partes.

El Ministerio de Salud mandó al fin sus técnicos a Tarija para sentarse con aquellos que durante 12 años han gestionado el único seguro universal exitoso del país, el autónomo Susat que puso en marcha una Gobernación tan poco sospechosa de socialista como la de Mario Cossío. De momento hay un acta que dice que en quince días se estudiará una contrapropuesta al borrador de convenio con el que se quiere poner en marcha el Sistema Único de Salud impulsado por el Gobierno con la debida coordinación con el Susat. Tarija no contempla ceder competencias ni rectoría, algo que exige el Gobierno, por lo que las expectativas de éxito son pocas. Con todo, el MAS podrá tratar de buscar otra estrategia para explicar un previsible fracaso que hasta ahora es responsabilidad de un Gobierno que no ha escuchado.

En esas, con el Gobernador y sus principales voceros ausentes, la Gobernación de Tarija ha culminado una semana de transición eclipsada por el informe del Ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez en el Chaco, que a su vez fue eclipsado por la maniobra con las competencias en gas que el ejecutivo Regional José Quecaña operó con la ANH para eliminar la competencia de Emtagas de tender ductos domiciliarios y entregárselas a YPFB. Al ejecutivo departamental le suma por aquello de que “en 20 años nunca han invertido en Tarija ni asumen su rol en Emtagas, mientras que en el resto del país colocan miles de conexiones”. Lo que no es tan claro es que le sume a Quecaña, pues en el Chaco si hay gente que quiere ejercer la autonomía y entiende que esta no consiste en esperar que el Gobierno solucione los problemas de la Región.

Alcaldía convulsa
Mientras tanto, la Alcaldía de Cercado superó otro trámite complejo y de difícil explicación que además deja consecuencias políticas concretas. Sus concejales leales con el apoyo de los del MAS sacaron adelante un crédito de 36 millones de bolivianos al 5 por ciento para obras de cemento: hospitales, un colegio y una calle peatonal.

En la defensa del crédito, la Alcaldía llegó a argumentar con un “y Montes más” cuando era cuestionada por la necesidad de endeudarse para obras que podían ejecutarse mediante planificación directa en el POA.

En cualquier caso, lo que se anticipa es la ruptura de la alianza MAS – Montes que la Alcaldía había argumentado y por tanto, una recomposición del orden en el Concejo Municipal que tendrá efectos concretos, particularmente sobre el papel del actual presidente del Concejo, Francisco Rosas.

Rosas accedió a la Presidencia comprometiendo una fiscalización urgente sobre proyectos cuestionados y sembrando dudas sobre la honestidad del Gobierno Municipal. Un año después, todos los proyectos siguen adelante y los que han requerido de su ayuda, la ha prestado.

El Chaco y su lugar en la Autonomía

El informe del Ministerio de Hidrocarburos en Yacuiba sirvió para recuperar las viejas promesas sobre la petroquímica y para anunciar que YPFB se hará cargo, al fin, de instalar el gas domiciliario en el Chaco, como hace en todo el resto del país.

El acuerdo sin esperar a culminar las negociaciones por el traspaso de competencias reabrió el debate sobre el encaje de la Autonomía Regional y la capacidad de sus gestores de ejercerla sin la tutela del Gobierno