El juego tradicional de la Taba, un condimento de las tardes chaqueñas 

En el Gran Chaco el juego de la taba es un entretenimiento tradicional

El juego de la taba en Tarija es un juego tradicional que de a poco se ha ido perdiendo, pero que aún tiene mucha presencia en algunos lugares del campo chapaco, pero sobretodo del Gran Chaco. Según el escritor René Aguilera Fierro la región chaqueña, tierra de cantores y dicharacheros gusta mucho de este juego.

En la antigua Grecia, ya se jugaba a la taba como juego de azar. El nombre del hueso astrágalo se debe a que el célebre escultor Policleto, en el siglo V a.dC., realizó una de sus obras más renombradas, en honor a la astrogolizonta, es decir, la jugadora de tabas

El entretenimiento se adoptó como costumbre y diversión social en fiestas populares. De acuerdo a revisión bibliográfica una taba es un hueso que se encuentra en el tarso, cuyo nombre científico es astrágalo. Desde la antigüedad se utilizan las tabas de algunos animales, particularmente las de las patas traseras del cordero (de unos 3×2 cm).

En la antigua Grecia, ya se jugaba a la taba como juego de azar. El nombre del hueso astrágalo se debe a que el célebre escultor Policleto, en el siglo V a.dC., realizó una de sus obras más renombradas, en honor a la astrogolizonta, es decir, la jugadora de tabas.

Según Aguilera Fierro si bien la Taba llegó a América con los españoles; los indígenas originarios conocían esta pieza en miniatura, pues la extraían de los restos osamentarios de sus presas, entre otras piezas, las utilizaron para sus juegos y adornos, asimismo, en sus rituales curativos y defensivos. “Con la llegada de la vaca al continente americano, llegó también la taba como una costumbre de diversión, juego de azar que daba tónica a sus momentos de expansión, les daba alegría, diversión y desbordaba en apuestas. Por ello, es conocida en diversos lugares de América”, explica el escritor.

En el Gran Chaco, todo rancho o casa de vecino cuenta con algunas piezas de tabas, algunas muy antiguas y célebres entre los paisanos.

Según dice el escritor, en Tarija la Taba es extraída del tobillo de la vaca. Entre más grande es el animal, mayor es el tamaño y peso de la taba; contrariamente a la creencia de que es de la rodilla. Por cuya razón, no es raro escuchar un piropo campechano: “t´an güeñas esas tabas…”.

La taba se caracteriza por ser liviana, adopta también la denominación de taba pelada, por este motivo los que optan por este juego se han visto en la necesidad de colocar al hueso dos chapas metálicas en ambos lados. Esto facilita el deslizamiento de la taba y su caída. Las tabas que pasan por este proceso adoptan el nombre de tabas herradas.

De acuerdo a Aguilera Fierro, la destreza en el tiro puede ser de una y dos vueltas en el aíre, por lo general se acostumbra arrojar la taba para que antes de aterrizar pueda dar una vuelta y media. La Taba puede rodar y quedar en alguna posición de suerte o de cambio de mano, pero también puede caer en el barro “clavada”. El tiro o lanzamiento distingue al jugador en neófito, aprendiz o experto. El juego puede ser fulminante, cada jugador tiene un tiro.

Para que este juego sea más emocionante se lo practica por equipos y por puntos previamente definidos por los jugadores. Se dice que el jugador ha tenido suerte cuando la taba cae con la superficie hueca para arriba. Ésa es la cara que se llama “suerte”. La otra cara más plana se llama “culo”. De tal manera que si el jugador hace caer la taba de este lado pierde la partida.

Más aún, hay una tercera opción denominada “Pinino” si se logra este juego de gana sin lugar a discusión. Esta cara se da cuando la taba cae de punta, en un total equilibrio.

La suerte y la destreza

Según Aguilera Fierro el juego de la taba es catalogado como de azar, más aún, se debe también saber jugar. El experto en este juego sabrá de la calidad de la taba con sólo agarrarla, los que observan el juego sabrán si el ejecutante sabe jugar por la forma en la que agarra este instrumento y hace el “meneo”.

Según detalla el escritor el juego se desarrolla en un amplio terreno, los jugadores deben estar separados por cinco metros o con seis o siete pasos. Deben estar por equipos en cada extremo de la pista. Para determinar la distancia en la que cada jugador debe lanzar la taba hay una línea o alambre al ras del suelo. Se trata del lindero del juego. El ejecutante no puede pasar de ahí al arrojar la taba. “Taba que cae antes de ella no tiene validez”, destaca Aguilera Fierro,

Cuenta que en ambas cabeceras de la pista se preparan “quesos de barro”, preferentemente arcilla húmeda, en cuya pequeña superficie debe asentar la taba, según se acuerde antes del juego, pueda que solo tenga validez la taba que caiga y se quede en el barro.

Las tabas

Taba herrada

Explica que una taba normal, mide entre 5 y 6 centímetros de alto por 7 a 10 centímetros de largo y pesa aproximadamente 500 gramos, aunque el peso de la taba depende mucho de la edad del animal.

Los entendidos en la materia indican que se debe utilizar las que se extraen de las patas traseras, aunque puedan usarse de las delanteras también. Sin embargo, el escritor revela que hay tabas fabricadas en madera de lapacho u otra madera dura y pesada, de igual modo son herradas. Se menciona que se pueden extraer tabas de los carneros, pero que no se igualan a las de la vaca.

Los cambios en la actualidad

En la actualidad y debido a la modernidad se emplean cajas planas de madera, cuadradas o rectangulares. Éstas son rellenadas de barro húmedo, esta característica permite que se pueda jugar a la taba en cualquier tipo de terreno, incluido el cemento.

Las apuestas siguen siendo las mismas, tragos, dinero, animales y otros bienes materiales.

Otra variante de esta costumbre la constituyen los coleccionistas, pues hay quienes las guardan como piezas de colección, recuerdos o trofeos. “Los fabricantes de tabas son especialistas en su presentación y calidad, la condición esencial es que la taba no sea cocida o hervida. Entre las curiosas versiones que se tienen de la taba, es que algunos patrones o hacendados juegan a la taba con el diablo, el uno por fortuna y el otro a cambio de almas, incluso se dice, que los terratenientes tienen tabas cargadas, obsequio del rey de las tinieblas, con esas tabas el propietario jamás pierde”, concluye René Aguilera Fierro.

Moisés Navajas y la taba

El escritor Agustín Morales en uno de sus textos relata que el millonario de antaño Moisés Navajas acuñó mucha riqueza jugando con lucifer a la taba y añade que el lugar, donde supuestamente éste jugaba con el diablo era el Castillo Azul.

Con cierto misterio se decía que, en determinados días, y a altas horas de la noche, Moisés salía de la Casa Dorada en un coche antiguo tirado por cuatro fastuosos corceles. Muchos testigos aseguran que se reunía con el diablo, el cual se transformaba en un elegante caballero que salía de la Casa Dorada junto a Navajas. Afirmaban que ambos se reunían para acuñar monedas de oro y plata, y luego jugar a la taba.

Reportaje basado en la investigación del escritor René Aguilera Fierro

Países donde se practicaba el juego

En Roma

Escultura romana jugando taba

En Roma, también se jugaba a la taba, sobre todo en lo relacionado con la suerte y como práctica adivinatoria. Con la cristianización del mundo pagano, el juego fue perdiendo popularidad. Aunque los niños siguieron jugando a las tabas, lanzándolas y cogiéndolas en el aire como muestra de reflejos y habilidad.

Grecia

Esculturas jugando taba en Grecia

En la antigua Grecia, ya se jugaba a la taba como juego de azar. El nombre del hueso astrágalo se debe a que el célebre escultor Policleto, en el siglo V a.dC., realizó una de sus obras más renombradas, en honor a la astrogolizonta, es decir, la jugadora de tabas

Argentina

Taba errada argentina

Estas prácticas han venido manteniéndose hasta hoy día, todavía comunes en algunos países como Mongolia, o en la Pampa argentina. En otros países como Francia y España se encuentra totalmente en desuso y está llamado a desaparecer.