Era el año 2009 cuando Bolivia se vio impactada por la peor epidemia de dengue de su historia. El país estaba en extrema emergencia, pues la plaga se propagaba sin reparo. En esos tiempos la enfermedad cegó la vida de 19 personas y afectó a 30.000.

Según registros cada día se producían 500 nuevos contagios, por lo que los países vecinos como Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Perú cerraron sus fronteras y extremaron sus controles

Entretanto, en Bolivia –principalmente en las zonas tropicales- los hospitales no abastecían y en las calles se realizaban campañas casa por casa para hacer lo único que se podía hacer en la tarea de frenarla plaga: limpiar y fumigar. 

En esta acción de emergencia trabajaron miles de soldados, policías, estudiantes, vecinos y funcionarios. La denominada operación limpieza empezó en los colegios, escuelas, para seguir en las calles y casas. Los charcos eran el objetivo prioritario para acabar con los criaderos de mosquitos.

Más aún, aunque ya pasó uno de los peores momentos, la plaga parece no alejarse de nuestro país. En el año 2016  hasta agosto se dieron 701 casos confirmados de dengue, la cifra duplicó a la registrada en 2015, cuando hubo 394 casos en todo el año. En el año 2017 los casos aumentaron de manera exponencial, pues se registraron 1.476 casos confirmados. Sin embargo, en 2018 los casos bajaron de manera significante a 409.

Un 2019 preocupante

Estamos en 2019 y la alerta regresa, pues sólo en enero  se tienen 342 casos confirmados de dengue en el país. La zona que está registrando un incremento mayor de casos es Bermejo. En esta región hay 30 casos confirmados y 63 sospechosos.

Sin embargo, no es el único lugar que mantiene alarmadas a las autoridades de salud, debido a que las regiones comprometidas con esta enfermedad, durante cada año, son más de dos. Tales como Riberalta, Guayaramerin, San Borja, en el departamento de Beni; Cobija en el departamento de Pando, Bermejo en el departamento de Tarija y los municipios de Caranavi, Palos Blancos, Guanay y San Buenaventura en el departamento de La Paz.

Caranavi queda a 150 kilómetros al norte de La Paz, es un municipio rural conocido por su producción de café y coca, punto intermedio entre las montañas andinas y las llanuras amazónicas del país. El pasado año en esa región se registraron cinco fallecidos por dengue, los casos sobrepasaron los 300.

La alerta en Bermejo y la frontera

En Tarija el municipio más afectado es Bermejo y este año marcó el inicio de la alerta sanitaria debido al índice de casos. Al igual que en el año 2009 el país vecino, Argentina, tomó medidas precautorias.

“El aumento de casos de esta enfermedad tropical en Bermejo obligó a la Municipalidad de San Ramón de la Nueva Orán, de la provincia de Salta, emitir un comunicado para recomendar no viajar a la ciudad de Bermejo (Bolivia) o tomar medidas para no enfermarse con dengue”, reporta el diario El Tribuno.

Y añade que “Si viajan a Bermejo tomen las medidas correspondientes, usen repelente, no usen ropa de color oscuro y que las prendas de vestir sean de mangas largas”. Sumado a esto se realizan campañas preventivas de limpieza en el vecino país.

Pero ¿cuál es el impacto de la enfermedad en Argentina? Se reportó que en zonas fronterizas como Aguas Blancas y Pichanal hay 50% de infestación en las viviendas. En Orán se confirmaron 6 seis casos positivos con la enfermedad y son vecinos mayores de edad del barrio 20 de febrero de esa ciudad argentina que está situada a 65 kilómetros aproximadamente de la frontera con Bolivia.

Cabe recordar que en la Argentina el dengue se reintrodujo en 1998, desde entonces hay casos todos los años, y los brotes más importantes se produjeron en los años 2009 y 2016.

En Bermejo cada año se efectúan campañas de fumigación, más aún de poco sirven, pues el clima tropical favorece la propagación del vector. Este año se analiza la declaratoria de alerta sanitaria y se intensifican las acciones de limpieza.

El dengue y su tratamiento

En un anterior reportaje alertamos sobre la mayor proliferación de zancudos durante este año, sobre todo en regiones tropicales o zonas aledañas a ríos. Aunque en algunos de estos lugares se efectuaron fumigaciones esto parece no frenar esta plaga. Será importante entonces estar informados sobre la enfermedad.

De acuerdo al médico Heriberto Gonzales, consultado por El País, el dengue es una enfermedad transmitida por mosquitos hembra, principalmente de la especie Aedes aegypti y en menor medida A. albopictus.

El dengue leve ocasiona fiebre alta, erupción cutánea, y dolor muscular y articular. Una forma grave del dengue, también llamada “fiebre hemorrágica del dengue”, puede ocasionar sangrado intenso, descenso repentino de la presión arterial (choque) y la muerte.

Hasta ahora no se ha descubierto un remedio de prevención de esta enfermedad, aunque se ha reportado que los investigadores trabajan en una vacuna. “Lo que se puede hacer por el momento es reducir el habitad del mosquito”, dice Gonzales y agrega que los síntomas se producen luego de cuatro a siete días después de la picadura.

El cuadro comienza con fiebre alta que puede llegar a 40 grados, dolor de cabeza, dolor de músculos y articulaciones, además de nauseas, vómitos y dolor en los ojos. También se registra erupción cutánea.

“Cuando se trata de dengue leve las personas se recuperan en una semana pero si los síntomas empeoran puede tratarse de dengue hemorrágico por lo que los vasos sanguíneos se dañan y pierden sangre”, explica el experto.

Entre los síntomas del dengue hemorrágico están el dolor abdominal, el sangrado de encías o nariz, los vómitos constantes, sangre en la orina, vómito o heces. Dificultad para respirar, piel fría, fatiga e irritabilidad.

“Si esto ocurre hay que dirigirse a emergencias de inmediato”, recomienda el galeno.

Cuáles son los factores de riesgo

Son personas en riesgo aquellas que viven en regiones tropicales o cercanas a ríos y fuentes de agua. También deben estar en alerta quienes hayan tenido una infección anterior por un virus del dengue.

Tres maneras de prevenir

Orden

Es fundamental mantener el ordenamiento del medio ambiente para evitar que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevos.

Limpieza

Limpiar y vaciar cada semana los recipientes en los que se almacena agua para el uso doméstico. Además, aplicar insecticidas adecuados a los depósitos en los que guarda agua a la intemperie.

Protección

Por otro lado, se debe utilizar mallas en las ventanas, usar ropa de manga larga y los materiales tratados con insecticidas y vaporizadores.