El Banco Central de Chile busca frenar devaluación del peso

El Banco Central de Chile dispuso ayer intervenir el mercado cambiario con 20 mil millones de dólares durante seis meses para frenar la fuerte devaluación de la moneda nacional ante el dólar y otras divisas.

Este jueves el peso chileno se ubicó en el mercado cambiario a 829 por dólar y 921 por euro, luego de una prolongada caída que comenzó desde el estallido social del 18 de octubre.

El ente financiero informó que esa medida es con carácter ‘excepcional’ y entrará en vigencia a partir del 2 de diciembre y se extenderá hasta el 29 de mayo del próximo año.

La intervención se hará mediante la venta de dólares por hasta diez mil millones, y la venta de instrumentos de cobertura cambiaria por la misma cantidad.

En un comunicado, el Banco Central explicó que los acontecimientos ocurridos en el país en las últimas semanas han afectado el normal desenvolvimiento de la economía, que se ha acentuado en las jornadas más recientes.

Asimismo consideró que esta medida ‘es congruente con el esquema de la política monetaria, basado en una meta inflacionaria y flexibilidad cambiaria’ y reiteró que seguirá usando todas las herramientas de que dispone para mantener el normal funcionamiento de los pagos internos y externos.

Añade que también se procurará que la inflación se ubique en la meta del 3 por ciento en el horizonte de política de dos años.

Hace dos semanas el Banco Central había implementado otras medidas para contener la caída del peso chileno y admitió que aunque han surtido efecto, en los últimos días se intensificó la volatilidad cambiaria que según el ente emisor ‘resulta excesiva’.

Mientras tanto, el presidente Sebastián Piñera llamó a los cuerpos policiales a enfrentar a un “enemigo poderoso e implacable”, al que culpa de la violencia durante el estallido social que ha sacudido al país por más de 40 días.

Las manifestaciones, detonadas por un alza en el precio del transporte, han dejado al menos 26 muertos, miles de heridos y detenidos, además de cuantiosos daños materiales por saqueos, incendios y destrozos a infraestructura pública y privada.

“No hay que dejar espacio ni a la tibieza ni a la ambigüedad (…), estamos enfrentando un enemigo poderoso e implacable que no respeta a nada ni a nadie”, señaló el mandatario en un acto de graduación de policías.

Piñera afirmó que ese enemigo, sin identificarlo, actúa “con una planificación profesional y con una maldad sin límites”.

La legislación actual no es suficiente para combatir a los encapuchados, saqueadores, vándalos, ni a los que hacen barricadas u obstaculizan el tránsito, muy común durante las recientes manifestaciones, dijo Piñera.

La noche del martes de esta semana fue particularmente violenta, con 99 “eventos graves” y 915 personas detenidas.

Amnistía Internacional y Human Right Watch han denunciado que los cuerpos de seguridad han hecho un uso excesivo de la fuerza y han violado los derechos humanos durante las protestas.

Los esfuerzos de Piñera para sofocar la violencia hasta ahora han sido insuficientes, pese a las promesas de aumentar pensiones, salario mínimo y beneficios de atención médica.