El 45% de la población tarijeña sufre de “el asesino silencioso”

El sedentarismo, la obesidad y el stress son disparadores de la enfermedad porque la persona ya tiene un sello genético de hipertenso, como en todas las enfermedades, y son diversos los factores que la desencadenan

Imagen referencial/ El País.

Es bien sabido que la hipertensión arterial es predisponente para muchas enfermedades cardiovasculares y que no presenta síntomas, por esa razón es llamado “el asesino silencioso” apuntó el Jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD), Carlos Gutiérrez Hoyos, a tiempo de señalar que al menos el 45 por ciento de la población tarijeña sufre de este mal.

Señales

Explicó que solo un cinco por ciento de todos los hipertensos tienen la suerte de presentar señales y son tratados a tiempo, pero el resto “debutan con enfermedades que les lleva en algunos casos hasta la muerte, por ejemplo embolias, derrames, neuropatías, retinopatías, infartos, etc.”.

Sin embargo, el galeno apuntó que suele descubrirse de manera casual en el consultorio asociado a otras enfermedades y que son consecuencia de ella por ejemplo cuando los diabéticos van a consulta, un 40 por ciento de ellos se encuentran dentro del síndrome metabólico donde intervienen muchos factores para desencadenar las enfermedades que predisponen a las dolencias cardiovasculares.

“En Tarija, como en todos lados, la hipertensión arterial se encuentra en un 40 a 45 por ciento de toda la población, el 25 a 30 por ciento no sabe que tiene presión alta, el 20 por ciento la tiene controlada y el resto no lo sabe que porta el mal”, explicó.

Por otra parte, advirtió que para combatir la dolencia no es buscar el mejor hipertensivo para manejarlo, se deben buscar las causas para bloquear la hipertensión, existen alrededor de  72 medicamentos para ello pero que no son utilizado adecuadamente y en vez de ayudar en el tratamiento, empeoran la salud del paciente.

Indicó que el sedentarismo, la obesidad y el stress son disparadores de la enfermedad porque la persona ya tiene un sello genético de hipertenso, como en todas las enfermedades, y son diversos los factores que la desencadenan.

Las consecuencias fatales son generalmente para aquellas personas que no se saben hipertensos, entonces debutan con ataques cerebro vasculares, como embolias, derrames, y otras que les lleva a la muerte como ser las hipertensiones crónicas que desencadenan en afecciones cardiacas, nefropatías y diabetes.

“El 70 por ciento de las internaciones por enfermedades cardiovasculares son diabéticos o presentan ataques cerebrovasculares y sería bueno –dijo-, como hacen en otros países, realizar consultas periódicas, entonces los registros mostrarán si tienen hipertensión o no”.

El mejor modo de tener una población sana, sostuvo, es prevenir, cambiar los hábitos de vida, comer sano, dejar las frituras, embutidos y todos los alimentos que tienen grasas saturadas, evitar el stress, la obesidad y el sedentarismo.

EL APUNTE

La primera

causa de

mortalidad

Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardíacas constituyen la primera causa de mortalidad en el mundo. El número de defunciones alcanza a más de ocho millones por año. Entre ellas, la hipertensión alcanza el 14,7 por ciento de la muerte cardiovascular en el mundo, y origina un 4,4 por ciento de discapacidad por accidentes cerebrovasculares.

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad “silenciosa” que no ofrece síntomas, lo cual la hace más compleja de diagnosticar. Además, hay una serie de falsas creencias que circulan en torno a ella y que complican todavía más su adecuada prevención, control y tratamiento. La HTA se presenta cuando los valores del control superan los 140/ 90 mmHg.

Si bien es una enfermedad silenciosa tampoco duele, pero cuando presenta algún signo, como por ejemplo, un infarto agudo de miocardio, generalmente la persona afectada queda con discapacidad.

Un valor normal es cuando la máxima está por debajo de los 120 y la mínima por debajo de los 80. Si se tiene alguno de estos dos valores elevados se debe consultar con un especialista para que brinde la medicación correspondiente. Es sencillo, se toma diariamente y no se debe suspender ni descansar.