El 15 de Abril y los cambios posibles

Al ligar el desarrollo de Tarija con la perforación en Tariquía no solo están usando eufemismos para justificarla, sino que están limitando cualquier posibilidad de imaginar un modelo desarrollo diferente

Si no hubiera habido más remedio que hacer lo establecido; si no hubiera habido otra alternativa capaz de ilusionar, el Moto Méndez y las tropas patrióticas no se hubieran rebelado contra el invasor español, hasta hoy seguiríamos bajo el yugo, porque así había sido siempre.

Han pasado 202 años desde aquella rebelión que forma parte de la historia de liberación más grande de la humanidad todavía insuficientemente contada, donde quedan multitud de asuntos por profundizar, analizar y entender, pero que parten de una idea común: la de ser capaces de hacer las cosas de una forma diferente. La de ser capaces de tomar las propias decisiones y defenderlas.

Este 15 de abril se presenta en Tarija y la encuentra tal vez distinta, con la misma emergencia interior de hacer las cosas de forma diferente, pero con un elemento catalizador del descontento: la amenaza sobre la Reserva Nacional de Tariquía de convertirla en su mayor parte en un enorme campo petrolero.

Cuando el Gobierno Nacional y sus representantes en Tarija llegan al departamento a señalar que para que Tarija se desarrolle es necesario concretar todos los proyectos petroleros, no solo están usando eufemismos para justificar la perforación en el área protegida, sino que están limitando cualquier posibilidad de imaginar un modelo desarrollo diferente.

Los indicadores son buenos. Lo dice la Gobernación y lo dejó claro ayer el Vicepresidente Álvaro García Linera en la sesión de Honor por el 15 de Abril de la Asamblea Legislativa Departamental. También el INE. Se empieza a crecer moderadamente, pero el petróleo lo acaba modificando todo.

Los indicadores son buenos. Lo dice la Gobernación y lo dejó claro ayer el Vicepresidente Álvaro García Linera en la sesión de Honor por el 15 de Abril de la Asamblea Legislativa Departamental. También el INE. Se empieza a crecer moderadamente, pero el petróleo lo acaba modificando todo. Si en 2014 Tarija fue víctima de una caída de los precios del crudo en el mercado mundial, sobre lo que no podemos ejercer ningún tipo de influencia, en 2019 estamos en las puertas de otro problema generado por la falta de mercados para colocar nuestro gas, y en esto sí que la responsabilidad es netamente del Gobierno Nacional y 13 años de priorizaciones erróneas.

Para Tarija – el departamento más pequeño y el séptimo menos poblado – la dependencia del gas sigue siendo grande en la medida en que la Gobernación y su inmensa estructura, como la del Gobierno Municipal, se sostiene esencialmente por esos recursos, que se transforman más en gasto que en inversión y reproducen hasta el infinito el círculo de dependencia y reproducción del poder.

Se trata entonces de buscar la alternativa y hacerla realidad. Romper la rueda – que dice Daenerys – y reemplazarla por un sistema productivo y fortalecido. En la resistencia al proyecto de exploración subyace esa necesidad entre las múltiples motivaciones que lo promueven, desde la ecología de la nueva ola hasta la desconfianza bicentenaria: En Tarija hemos visto agujerear el Aguaragüe y secar las quebradas de Timboy y Palos Blancos mientras la pobreza y la precariedad campa a sus anchas en los alrededores. Sin duda que hay alternativas.

La proximidad de las elecciones Presidenciales y posteriormente, Subnacionales, parece contaminarlo todo, pero no es sino la política la vía por la que se materializan las aspiraciones de cambio.  Y los cambios sí son posibles. Que se lo digan al Moto.

Feliz 15 de Abril