Ejercicios en calor extremo

José Arciénaga  Preparador físico

Hacer ejercicio cuando hace calor supone una mayor sobrecarga para el cuerpo. Si no tomas precauciones al hacer ejercicio cuando hace calor, corres riesgo de padecer enfermedades graves. Tanto el ejercicio en sí como la temperatura del aire y la humedad pueden aumentar la temperatura corporal central. Para enfriarse, el cuerpo estimula la circulación de una mayor cantidad de sangre a través de la piel. Debido a esto, queda menos sangre para los músculos, lo que aumenta la frecuencia cardíaca.

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Los calambres por calor, a veces llamados «calambres musculares asociados al ejercicio», son contracciones musculares dolorosas que pueden ocurrir mientras haces ejercicio. Los músculos afectados pueden sentirse firmes al tocarlos. Es posible que tengas dolores o espasmos musculares. La temperatura corporal puede ser normal. Por otra parte el síncope por calor es una sensación de aturdimiento o desmayo causado por temperaturas altas, que generalmente ocurre después de permanecer de pie por un período prolongado o cuando te paras rápidamente después de estar sentado por mucho tiempo en pleno calor.
La insolación es un trastorno de emergencia que pone en riesgo la vida y que ocurre cuando la temperatura corporal alcanza los 104 °F (40 °C) o más. La piel puede estar seca debido a la falta de sudor, o bien puede estar húmeda. Si haces ejercicio en clima caluroso, presta atención a los signos y síntomas de enfermedades relacionadas con el calor. Si ignoras estos síntomas, tu afección puede empeorar y provocar una urgencia médica. Es posible que experimentes confusión, irritabilidad, dolor de cabeza, problemas del ritmo cardíaco, mareos, desmayos, náuseas, vómitos, problemas visuales y fatiga. Busca atención médica inmediata para evitar sufrir daño cerebral, insuficiencia orgánica o incluso la muerte.