Ejercicios después de almorzar

José Arciénaga  Preparador físico

Lo ideal es que hagas ejercicio tres horas después de haber almorzado, siempre que esta comida no haya sido muy copiosa. En caso contrario, te puedes resentir. Tu estómago, aunque creas que está a prueba de bombas, no lo está tanto, y si empiezas a hacer ejercicio antes puedes tener molestias como ardores, pinchazos y, en el peor de los casos y dependiendo del nivel de esfuerzo que hayas hecho, una indigestión.
En el caso del desayuno, los expertos recomiendan que, para hacer ejercicio después del mismo, al menos esperes una hora ¿Por qué? Por una cuestión de nutrientes: cuando te despiertas, tu nivel de azúcar es sangre es bajo, y, una vez desayunas, tarda al menos una hora en metabolizarse en sangre para que tus músculos puedan “alimentarse” de ello.

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Tampoco es lo mejor, por ejemplo, pensar que como estás saliendo muy pronto por la mañana no tienes que ingerir nada antes y que tu cuerpo tirará de lo que hayas cenado la noche anterior. Tómate al menos un pequeño snack para no hacer ejercicio con el estómago totalmente vacío, lo cual también es contraproducente.