EEUU niega nuevamente que quiera abandonar la OMC

El Gobierno estadounidense negó nuevamente que pretenda una partida inminente de la Organización Mundial del Comercio (OMC), a pesar de los criterios del presidente Donald Trump sobre ese organismo.

OMC
El secretario del sector, Wilbur Ross, declaró a la televisora CNBC que no han ocultado su opinión de que se necesitan algunas reformas en la OMC.

Realmente hay una necesidad de actualizar o sincronizar sus actividades, y veremos a dónde lleva eso, pero creo que es un poco prematuro hablar de simplemente retirarnos de allí, manifestó el titular.

Las noticias sobre una eventual salida de Washington comenzaron el viernes pasado, cuando el portal digital Axios divulgó que la administración del republicano redactó un proyecto de ley destinado a permitir a la Casa Blanca elevar tarifas unilateralmente sin el consentimiento del Congreso.

Tal proceder significaría que la economía más grande del mundo estaría actuando fuera de las reglas de la OMC.

Según Axios, el presidente ha repetido que desea que su país abandone la OMC por considerar que daña los intereses y la economía nacional, al tiempo que favorece a otros territorios que, desde su punto de vista, han sido desleales frente a Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte, los colaboradores más cercanos han tratado de cambiar el punto de vista del gobernante, y la fuente reconoció que todavía no existían esfuerzos reales para iniciar el retiro de la organización.

Las declaraciones de Ross siguen a las realizadas por el propio Trump el viernes último, cuando el presidente dijo que nunca ha hablado de una retirada, ‘pero nos trataron muy mal’.
El secretario de Comercio también consideró prematuro decir si llegarán a aplicarse las tarifas sobre las importaciones de automóviles que Trump amenaza con imponer, las cuales ya provocaron advertencias de respuesta de la Unión Europea.

Ross es defensor del enfoque agresivo sobre los aranceles, con la justificación de que disuadirán prácticas comerciales presuntamente desleales que el presidente se comprometió a eliminar. El mes pasado senadores republicanos criticaron a Ross por lo que calificaron de un proceso perjudicial de imposición de gravámenes.

Fue su departamento el que recomendó en febrero pasado aplicar fuertes tarifas o cuotas a las importaciones de acero y aluminio en interés de la seguridad nacional.
Desde entonces, esos aranceles entraron en vigor para muchas naciones, incluidos aliados tradicionales e importantes socios comerciales como Canadá, México y la UE, que respondieron con medidas de represalia.