Diálogo discreto baja tensión; candidatos toman posiciones

La Presidenta Añez garantizó la pronta convocatoria electoral. La ONU desplazó un diplomático para contribuir en un diálogo que ya iniciaron Jerjes Justiniano, Yañíquez y Salvatierra, lo que permitió reconfigurar las cámaras. La violencia se rebajó en el país

El diálogo se instaló y avanza, aunque a algunos no parezca importarle demasiado.También es verdad que la violencia perdura en diferentes puntos del país, incluyendo El Alto y La Paz; pero también que los movilizados son menos de lo que se esperaba. Hasta Evo Morales bajó el ritmo y el tono de las publicaciones en su cuenta de twitter mientras el Gobierno de Jeanine Añez trata de dar los primeros pasos en el camino de la pacificación.

La “mejor de las noticias” llegó cuando se confirmó en la mañana que el nuevo ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, se reunió con las parlamentarias del MAS Betty Yañíquez y Adriana Salvatierra para ver las posibilidades de pacificación. La información filtrada por urgente.bo habla de tres condiciones para levantar los bloqueos y cercos en Cochabamba, Yapacaní y las carreteras del altiplano: acabar con la persecución política, salvoconducto para los dirigentes que quieran salir del país y el retorno de Evo Morales.

Es apenas un inicio, pero que pronto dio frutos. Si la Directiva de Diputados se había reorganizado en la noche, con Sergio Choque en la Presidencia, solo con asambleístas del MAS; en la noche se reorganizó la de Senadores, ya con cuatro senadores de la “exoposición” y 22 del Movimiento Al Socialismo (MAS), que acabaron posesionando Eva Copa Murga.

“Saludo y agradezco al hermano António Guterres, secretario general de la ONU, por nombrar al diplomático Jean Arnault como su enviado especial para dialogar con todas las partes y encontrar soluciones a los conflictos causados por el rompimiento del orden constitucional en Bolivia” dijo el expresidente Morales luego de conocer esa acción que de momento no tuvo mayor trascendencia, pero que se consolida como la salida a la crisis por la vía del diálogo, mucho antes de lo previsto. O de lo que parece.

Las gestiones de Añez

El 22 de enero de 2020 está marcado en rojo en el calendario. Ese día expiran los mandatos constitucionales, y cualquier artimaña para tratar de prolongar el mandato, incluso alegando la necesidad de convocar elecciones, sería irregular. Así insiste Añez, ya con un tono más Presidencial que en sus anteriores intervenciones, y que también habla de conciliación, aunque contrasta con algunas de las actitudes de sus ministros.

La Presidenta eligió ayer a cinco nuevos ministros, entre ellos a Víctor Hugo Zamora en Hidrocarburos, lo que ya suma 16, pero sobre todo elimina esa opción prevista de reducir el número de carteras atendiendo a los “tótems” de la austeridad y en previsión de un Gobierno de transición, para el que también se pedía un gobierno “técnico” y de momento se viene completando, sobre todo, de compañeros senadores que renuncian para asumir la cartera ejecutiva.

Ministerios
Añez nombró cinco nuevos ministros y ya suman 16 de los 20 que tenía disponibles Morales

En estos primeros días, todavía con las tensiones a flor de piel, el Ministro de Gobierno, Arturo Murillo, habla de cacerías y la Ministra de Comunicación, Roxana Lizárraga, habla de “periodistas sediciosos”; el ministro de Energía, del Beni, habla de lograr una rebaja en la tarifa para Trinidad y el de Obras Públicas, Yerko Núñez, de auditar todas las obras de la ABC. En ocasiones, los patinazos iniciales tardan en curar.

En cualquier caso, todos piensan en las próximas elecciones a convocar, aunque no todos de la misma manera. La visita a la Casa Grande del Pueblo para exhibir los “lujos del Presidente” merece una reflexión aparte.

La cordura la puso, en este caso, José Luis Parada, el ministro de Economía, con una amplia experiencia en la Gobernación de Santa Cruz y que despejó de un plumazo todas las dudas que pueden generar inestabilidad en el país: El tipo de cambio no se toca, los bonos se pagarán en su totalidad y no hay ningún motivo para alarmarse. Será él quien se encargue también de las auditorías.

“El verá cómo va a llevar esto. El pueblo boliviano necesita saber en qué condiciones se dejó al país. Cuando él pueda ejercer el trabajo y va dar un anuncio al país”, aseguró Añez, quien también alista el decreto de Amnistía que puede sacar roncha entre opositores a poco que unos queden fuera, y otros dentro.

 

La reconfiguración de candidatos

Con la elección a la vuelta de la esquina, según la Presidenta Jeanine Añez, pero sobre todo, según la Constitución, los políticos empiezan a tomar posiciones para buscar sus objetivos. Una vez más, y de acuerdo a la mayor parte de los análisis, la oposición difícilmente configurará un solo bloque, menos tras la asunción del poder el bloque Demócratas – matriz de Bolivia Dice No – que fue la gran derrotada en las elecciones del 20 de octubre, ahora pendientes de ser anuladas.

Paso adelante dio Carlos Mesa, candidato de Comunidad Ciudadana, que puso en valor sus más de dos millones de votos, por lo que en principio volvería a optar a la Presidencia cuando se convoquen las elecciones, pero que sobre todo le pidió a Evo Morales más firmeza para contener la violencia, y también dejó un recado para Añez. “No puede ser que tenga ningún tipo de gobierno que tenga alguna inclinación por una fuerza política”, subrayó al tiempo de recordar que la misión es convocar elecciones.

Otros actores también dieron pasos. Apareció Luis Fernando Camacho en mensaje grabado para aclarar algunas críticas que lo habían vinculado con ciertos nombramientos en el gabinete de Añez – se lo vincula con Justiniano y otros -, pero sobre todo apareció sin gorra y con saco, cambiando el aspecto sostenido durante los 21 días de paro y en el que algunos quieren ver un giro “presidencialista”.

Mientras tanto, el MAS no contempla candidatos alternativos a Morales, lo que será probablemente un escollo en la negociación – la propia Añez ha vetado esa opción -, pero que de alguna forma garantizará la participación del Movimiento Al Socialismo.

Otros líderes de partidos que no llegaron al 1% en la elección del 20 de octubre, celebraron que no perdieron la sigla, sin aclarar sus intenciones.