Descubren mítico pueblo que vivía bajo tierra

Un grupo de arqueólogos rusos ha hallado en la península de Taimyr los vestigios del misterioso pueblo sijirtia, que figura entre los mitos de los actuales habitantes del Norte Extremo de Rusia.

Los investigadores han descubierto en la ensenada de Makárov, en el noroeste de la península siberiana, una cueva reforzada con un armazón de madera, así como diversas herramientas de trabajo, incluidas unas hechas de hueso de mamut.

«Son los monumentos más orientales de las culturas divulgadas en la península de Yamal, al oeste de Taimyr, a lo largo de la costa del Ártico», y que son adjudicados al pueblo sijirtia, comentó a Tass el director de la expedición, Danil Lysenko, quien agregó que una peculiaridad esencial de estos pobladores es que «vivían bajo tierra».

«Información sobre ellos forman parte de las leyendas de los nénets», añadió Lysenko, refiriéndose a una de las etnias que habitan la región actualmente.

Un análisis por radiocarbono ubica temporalmente a los hallazgos en el siglo XIV, fecha que marca el final de un clima relativamente cálido en estas latitudes y una caída de temperaturas con el inicio de la Pequeña Edad de Hielo.

Los habitantes de esta costa, bañada por el mar de Kara, vivían de la caza de nerpas y osos polares. Se trató del único asentamiento de la península que no estaba vinculado con la caza de renos.

Actualmente, la ensenada de Makárov cuenta con un santuario antiguo donde los habitantes posteriores ofrecían en sacrificio patas y cabezas de osos, así como renos y alas de aves.

«Es un rito antiguo y arcaico que, al parecer, los nénets heredaron de la población anterior, los sijirtia», explicó Lysenko.