Desastres en el Chaco: El MAS cierra filas con las petroleras

La bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS) de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT) coincidió con las petroleras que el desastre ocasionado en el Chaco por la ruptura de los ductos de hidrocarburos está controlado.
La Comisión de Desarrollo Humano de la ALDT se trasladó hasta donde se ubica el pozo SAL-X12, quebrada El Manantial en San Alberto, donde el ducto que transporta hidrocarburos sufrió un derrame en la vertiente principal de Caraparí y derivó en la contaminación del medio ambiente en las pasadas semanas.
El subgobernador de Caraparí, Lorgio Tórrez; el presidente de la Organización Territorial de Base (OTB) de San Alberto, Rodolfo Fernández; el representante del departamento de Tarija en el directorio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales bolivianos (YPFB), Héctor Quiroga; la asambleísta del MAS, Amanda Calisaya, el asambleísta del pueblo Guaraní, Alberto Viorel y las autoridades municipales y departamentales de medio ambiente establecieron una reunión para presentar el informe.
La ruptura del ducto aconteció el 23 de octubre. Se derramaron 1.082 litros de hidrocarburos con concentración del 12,8 por ciento. Las denuncias de los comunarios y representantes de las diferentes organizaciones de este municipio dieron a conocer la noticia que rápidamente se esparció a través de las redes sociales y medios de comunicación.
Calisaya insistió en que existe una numerosa cantidad de personas que trabajan en la mitigación de daños. “Se realizaron nueve diques de contención para que no salga el hidrocarburo. Se está recogiendo tierra y hojas que han sido contaminadas. Diariamente se han contratado 20 personas del lugar para que hagan la evaluación del agua y 38 las que están trabajando”, explicó.
Además, la asambleísta aseguró que el agua que está contaminada no se usa para para el consumo humano. Sin embargo, los animales se abastecen de esta vertiente y sirve para riego. Es por eso que la Comisión a cargo enviará una solicitud de informe al Ministerio de Medio Ambiente y Agua para que a través de sus representantes se aproximen al municipio afectado y brinden una explicación.
Las nuestras de agua fueron tomadas. Cuatro lugares serán estudiados para verificar los niveles de contaminación. Las autoridades determinaron que el 16 de noviembre se realizará una inspección (chancheaje) a los ductos para determinar su vida útil. A su vez, Viorel explicó que en los ductos el 70 por ciento es agua y el 30 restante es hidrocarburo. El ducto dañado transporta el elemento a una separadora de líquidos que tiene Petrobras en San Alberto, por lo que se colocó cuatro abrazaderas inmediatamente después de enterarse del incidente.
“Están esperando el chancho inteligente, que se denomina así, para verificar que si en el tubo de ocho kilómetros de tendido hay una fisura o un deterioro de la tubería por dentro. La petrolera hizo el contrato para que llegue el aparato electrónico”, manifestó Viorel y señaló que según los datos que proporcionaron los laboratorios que se encargan de verificar la calidad del agua, la creación de diques retuvo la contaminación hacia otras quebradas.
Quiroga explicó que YPFB se encuentra trabajando para mitigar los daños conjuntamente con las autoridades correspondientes. Como conclusión de la visita que realizaron se elaboró un acta que hasta la fecha se está cumpliendo, como ser los trabajos realizados.

Informe no convence a la población de Caraparí

Las autoridades departamentales y municipales de Caraparí pidieron la presencia del personal de Petrobras y de los ministerios de Hidrocarburos y Medio Ambiente y Agua para resolver las dudas que aún persisten en la población sobre la contaminación del agua respecto al derrame de hidrocarburos. El personal de salud de la zona informó que hay un registro mayor de atención en el centro de salud por casos de alergias, diarreas e irritación de los ojos.