DE AÑO NUEVO

Con anillos de lluvia

y abanicos de alondras,

golpea en el cristal de tu ventana

la mano de la aurora.

¡Y qué lírica diana

la que te tocan

gargantas húmedas de cielo,

alas y frondas!

Aprende el himno nuevo

que te enseñan las cosas

humildes de la tierra:

el cardo en flor, la hormiga labradora.

¡Ah, la vida, la vida esta mañana

canta como una gota

de agua! Pero, a veces,

sus lágrimas perforan

el corazón …

De sencilla se torna

en rudo laberinto; repta

debajo de las rocas.

Tiene de todo:

miel de luz, hiel de sombra.

Hoy, la dicha en tus manos porque oprimes

el apretado seno de las rosas;

porque siembras el trigo y acaricias

el tierno recental y la paloma.

Después, mordiscos de serpientes,

quemaduras de pólvora…

Y con todo, la vida es un milagro:

una celeste antorcha

hurtada a las estrellas

por esta carne tímida y heroica.

No vivirás dos veces,

¡ hay que vivir ahora !

Brindemos sobre rústicos manteles

el encendido vino de las moras.

Da tu pan al hambriento y al que haya sed, tu copa.

¡Vuélcala sobre el mundo

—ebrio de sangre, a la redonda—;

melifica su entraña

y embriágalo de cánticos y aromas!