Consejo decide cómo se implicará la UE en Libia

El alto representante europeo de Política Exterior, Josep Borrell, declinó este lunes brindar información concreta sobre cómo será la posible participación de la Unión Europea (UE) en la verificación del cese el fuego en Libia.

A su llegada al Consejo de Asuntos Exteriores de la UE, en esta ciudad, el diplomático español aseguró que el tema está siendo discutido, ‘hay varias posibilidades, pero, como saben, un cese del fuego requiere que alguien lo vigile’.

Preguntado sobre si el bloque comunitario enviará tropas a Libia, respondió que esa decisión ‘la tomarán los ministros’, reunidos desde este ayer lunes para analizar los resultados de la conferencia internacional realizada el domingo en Berlín.

En Bruselas, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Heiko Maas, evitó definirse acerca de una posible reactivación de la Operación Sofía, la misión iniciada por la UE frente a las costas de Libia para enfrentar el tráfico de inmigrantes por el mar Mediterráneo.

Algunos ministros de Relaciones Exteriores europeos consideran que dicha operación podría ayudar en los esfuerzos en pos de alcanzar la paz en Libia, que sufre una crisis desde 2011.

Maas señaló que ahora se trata de ‘convertir primero la frágil tregua que tenemos en un alto el fuego’ y que se está debatiendo sobre ‘una amplia gama de instrumentos’ para determinar qué contribución podría realizar la UE. El político alemán manifestó que actualmente no es posible decidir si ampliar misiones existentes o si crear nuevas misiones.

En la cumbre sobre Libia celebrada este domingo en Berlín, 16 países y organizaciones acordaron reforzar los esfuerzos internacionales para fortalecer el embargo de armas de la Organización de Naciones Unidas, que lleva años en vigor.

De igual forma, el acuerdo llama a la desmovilización y el desarme integrales de las milicias libias y prevé que las violaciones al cese el fuego sean sancionadas.

Libia no ha tenido una autoridad central estable desde que el dictador Muammar Gaddafi fue derrocado por rebeldes respaldados por la OTAN en 2011. Durante más de cinco años ha tenido dos gobiernos rivales en el este y el oeste.