Comer por aburrimiento

Estar sin nada más que hacer puede generar hábitos nutricionales perjudiciales

Camilo Andrade  Nutricionista

Comer por aburrimiento se ha convertido en un hábito constante y peligroso. Aunque para muchos es inconsciente. Este exceso es la razón por la que algunos han caído en el sobrepeso. De hecho, se cree que detrás de esa necesidad de comer pueden esconderse problemas de ansiedad y estrés. Existen varias hipótesis que podrían explicar el por qué comemos más cuando estamos aburridos que cuando estamos entretenidos. Una de las más aceptadas tiene que ver con razones emocionales como los episodios de ansiedad o depresión que se presentan al no ocupar la mente en algo específico.

A tomar en cuenta
La definición estricta de comer es dar alimento para que el organismo pueda cumplir sus funciones vitales. Sin embargo, en estos casos, tiende a existir un exceso a lo recomendado. Y es que, a diferencia de otros seres vivos, los seres humanos tenemos la costumbre de comer por placer. Ahora bien, otros motivos para comer por aburrimiento tienen que ver con el estado de debilidad y cansancio asociado con el tiempo libre y el ocio. Inconscientemente pretendemos llenar todos estos vacíos consumiendo toda clase de alimentos.
Asimismo, recibimos un fuerte estímulo a través de las grandes campañas publicitarias que hacen muchas compañías de la industria alimentaria. Si quieres evitar comer por aburrimiento puedes poner en práctica unas simples estrategias en tu día a día. Incluso, estas serán imprescindibles si estás planeando adelgazar. Hacer un seguimiento de las comidas diarias es una de las mejores fórmulas para evitar comer por aburrimiento. Si sientes que tienes hambre porque estás mirando el techo, haz algo que requiera mayor enfoque, como por ejemplo, estudiar, hacer tareas o leer algo de difícil comprensión. Incluso salir a dar un paseo es una buena opción.
El aburrimiento genera una tendencia a comer frituras y dulces