Colombia, potencia deportiva

Pese a los esfuerzos personales, familiares y de algunas federaciones, Bolivia fracasó en los Juegos Deportivos Odesur por la improvisación, la ignorancia y el derroche. Ni Evo Morales ni Gisela López pudieron culpar al imperialismo, a los chilenos o a la oposición por el desastre. Pablo Groux confesó a un medio cómo le tocó la rifa de organizar la inauguración porque una amiga le dijo que un amigo sabía y que él podía…, etc. Un ejemplo triste de cómo se manejan los asuntos públicos y cómo se desperdician los dineros desde 2006.

En el otro extremo está Colombia, que encabeza los medalleros en torneos continentales, obtiene medallas de oro, plata y bronce en justas internacionales y se encarga de auspiciar decenas de citas deportivas. Coldeportes se fijó la meta de obtener 3.387 medallas de oro y ya suma 3.359, y faltan todavía los Juegos Centroamericanos. En tan solo ocho años, un país aún sumido en la violencia se convirtió en potencia deportiva. ¿Mesianismo? No: una política de Estado que cuadruplicó el presupuesto de 2010 a 2018 destinado a infraestructura deportiva y a los recursos humanos: entrenadores, nutricionistas, sicólogos, fisioterapeutas, médicos, y el centro del esfuerzo, el atleta.

Para Juan Manuel Santos, apunta Semana, el deporte era vital para el tránsito hacia la paz y la búsqueda de una sociedad incluyente y con oportunidades. Una población sin salud, educación y deporte no puede ser una población que goce calidad de vida.

Colombia ocupó el puesto 23 de 206 países en los Juegos Olímpicos de 2016, 15 escaños más que en 2012, al punto que algunos de sus atletas se convirtieron en emblemáticos. Encabezó en 2017 los Juegos Bolivarianos y este año los Juegos Suramericanos.
El éxito está acompañado por programas, ¡científicos! y sin intromisión de la política, menos del partido oficial. Atleta Excelencia busca que el deportista solo se dedique a esa vocación dándole beneficios técnicos, médicos, sociales y económicos; incluye a personas con discapacidades físicas. También se respalda el desarrollo de un proyecto de vida integral que involucra la seguridad social, educación, vivienda, inserción laboral. Desde 2014 junto a las autoridades de Barranquilla prepara los Juegos Centroamericanos con detalles que debería aprender el gobernador Iván Canelas. Supérate Intercolegiados es otro plan para chicos entre 7 y 17 años, con presencia en 340 municipios para alentar la práctica deportiva diaria y su formación como personas, con respaldo profesional, incentivos en sus estudios, incentivos para entrenadores y profesores, alcanzando a beneficiar a casi cuatro millones de personas.
La mejora de toda la infraestructura deportiva a lo largo del territorio se realizó con planificación y en coordinación con municipios y mesas técnicas. Así también se alentaron Campamentos Juveniles para la población de adolescentes hasta los 28 años. Los infantes están cobijados con el programa recreativo Mandalavida.
Por algo Colombia se llevó 239 medallas en Cochabamba. ¿Y Bolivia?