Coalición de cuatro minorías dirigirá el parlamento en Perú

Una coalición conformada por cuatro minorías dirigirá el parlamento peruano y busca sumar a otras bancadas al ‘Acuerdo de gobernabilidad’ que las vincula, informó su principal exponente, Manuel Merino.

El legislador presidirá el Congreso de la República a instalarse en marzo próximo y representa al partido Acción Popular, que obtuvo el primer lugar en los comicios del 26 de enero pasado, con poco más de 10 por ciento de los votos válidos.

El citado acuerdo fue suscrito por las bancadas centroderechistas de Acción Popular, Alianza para el Progreso, Somos Perú y Podemos Perú, y suma 69 de los 130 legisladores, lo que le asegura ganar la mesa directiva del parlamento unicameral, que será integrada por los cuatro grupos.

Merino presidirá el órgano legislativo por ser el más votado de la bancada mayoritaria y la coalición cuenta con los votos necesarios para aprobar decisiones y leyes, pero la aprobación de reformas políticas y judiciales pendientes requiere dos tercios, o sea 87.

‘Si, en buena hora, podemos incluir a otras bancadas, sería mejor para así fortalecer no solo la mesa directiva, sino el acuerdo de gobernabilidad que nos permita hacer modificaciones constitucionales’, declaró al diario El Comercio.

El nuevo parlamento terminará sus funciones el 28 de julio de 2020, por lo que Merino propuso un acuerdo multipartidario para trabajar sin interrupción hasta entonces y mantener la misma dirección, a fin de no perder tiempo en elegir una nueva y nuevas comisiones de trabajo, lo que toma un mes.

Merino mencionó entre las preocupaciones del nuevo parlamento destaca la definición de prioridades, porque el poco tiempo que tienen para su labor les impide tratar todos los temas materia de interés ciudadano o partidario.

Entre las cinco bancadas ajenas al ‘Acuerdo de gobernabilidad’, el progresista Frente Amplio (FA) anunció con anticipación que no integrará ninguna directiva de coalición y lanzó la candidatura de una fórmula propia, encabezada por la legisladora Rocío Silva.

Ratificó su posición diferenciada del resto, a favor del cambio de la constitución neoliberal de 1992 y del modelo económico vigente, que define como extractivista y depredador.

‘Ratificamos nuestro compromiso por la defensa de los derechos eco-territoriales, laborales, sociales y nuestra inflexible lucha contra la corrupción ‘, planteó el FA.