Clase media Vs. “FMI RECIPES”

Los acontecimientos y los anuncios del gobierno acaecidos en los últimos días en Argentina nos ofrecen un escenario interesante para el análisis en cuanto al papel de FMI y la imposición de sus medidas a cambio de financiamiento; el costo que ha tenidos esto sobre la clase media, pero además nos permite cuestionarlas a partir de la reacción que provoca y la necesidad que se tiene de pensar en un escenario distinto al impuesto por el “Consenso de Washington”.

Las famosas “FMI RECIPES” devienen del llamado “Consenso de Washington” que consiste en una serie de medidas dirigidas principalmente a reducir el sector público para dar prioridad al sector privado, utilizando para ello un análisis único y la consecuente utilización de recetas universalistas prescindiendo del contexto particular del ámbito donde se aplique.

Estas recetas fueron utilizadas durante la década de los 80´s, con medidas como la reducción del déficit, la privatización, la flexibilización del mercado laboral y la minimización de condiciones para la inversión extranjera; con un alto costo para la clase media. En América Latina las familias pertenecientes a esa clase sufrieron los embates de su aplicación “a tabla rasa”, para lograr así la tan ansiada estabilidad a costa de todas ellas que vivieron los momentos más difíciles de aquella década.

Bolivia no fue la excepción y en la década de los 80´s, la clase media boliviana se vio en medio del vendaval de medidas contenidas en la “FMI RECIPE”, donde quienes bordeamos los 40 años recordamos, la liberación del tipo de cambio, la relocalización, la falta de empleo y el constante encarecimiento de los bienes y servicios en función al avance de la divisa norteamericana y; también se consiguió la “estabilidad” pero con el consiguiente sacrificio de la clase media que sufrió la perdida de fuentes de trabajo, la minimización de sus ingresos además de la entrega del aparato productivo del país junto con sus recursos naturales.

Pese al “éxito” de la “FMI RECIPE” en un primer momento, también queda claro que esto no representó una solución permanente y lo que resulta cierto es que el “Consenso de Washington” mantiene la rigidez de sus medidas y la universalidad de sus recetas lo que importa que, conforme se vuelve a utilizar, la clase media es cada vez menos sumisa a esta imposición. Esto se ha patentado en conflictos como los vividos en Grecia y ahora en Argentina.

Hoy Argentina, fue el último escenario de implementación de las medidas de la “FMI RECIPE” donde no ha logrado la estabilidad que prometía en los años ochenta; pero sí castigo a la clase media argentina que ha manifestado ya no estar dispuesta a ser el objeto de sacrificio sin que se tomen en cuenta sus las particularidades de su sociedad. Producto de esto y luego del embate de las medidas impuestas, el gobierno argentino pretende dar un golpe de timón y alivianar las medidas impuestas, implementando medidas antes consideradas como “·satanicas” como es la congelación de precios o la supresión de impuestos.

De todos esto se concluye que las medidas contenidas en la “FMI RECIPE” – como los medicamentos-, han ido perdiendo su efecto conforme se repite el tratamiento, en consecuencia, lo que corresponde es re-pensar un nuevo catálogo de medidas, pero también es necesario pensar en que la clase media no puede ser la victima propicia de los sacrificios en pos de la estabilidad.