Choquehuanca pone paz en el MAS; Áñez no se define

Crónica política de otra jornada caliente. Hasta la media noche se deben registrar las alianzas de aquellos que quieran participar de las elecciones de mayo. Tuto, Mesa y Camacho mantienen líneas abiertas con Áñez. El Pacto de Unidad reconoce el binomio de Evo

Negociaciones a toda velocidad en un bando; manotazo encima de la mesa en el otro. Mientras los partidos del centro derecha repiten sus rituales oscurantistas en la previa de la inscripción de alianzas en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el Movimiento Al Socialismo (MAS) volvió a demostrar la verticalidad de su poder.

Bastó con que David Choquehuanca se sentara con los dirigentes del Pacto de Unidad en acto público y, con su habitual creatividad discursiva y tacto político pusiera a cada cual en su sitio para apoyar sin fisuras el binomio conformado por Luis Arce como Presidente y él mismo como Vicepresidente. Las organizaciones lo querían arriba y los cantos de sirena les llevaron a algunos excesos en las declaraciones.

Choquehuanca no estaba el miércoles al lado de Evo Morales en el estadio Deportivo Español en Buenos Aires, estaba más bien haciendo gestiones para apagar ese incendio en La Paz, como ya lo había hecho Andrónico Rodríguez en Cochabamba ante una multitudinaria concentración en el Día del Estado Plurinacional. Se preveía guerra, pero se acabó firmando la paz.

El binomio es bueno en términos electorales para el MAS, al que no le alcanza solo con sus bases de siempre y peor ahora que ha perdido un amplio sector de funcionarios que los respaldaban electoralmente. Luis Arce Catacora recuerda un tiempo de bonanza y Choquehuanca no “da miedo”. Ambos conforman un binomio alejado de las milicias y que puede acercar a los votantes que alguna vez le votaron – 2009 y 2014 – y que después se asustaron. Otra cosa es que tengan la habilidad para hacerlo valer.

Se busca binomio

Un binomio parecido busca el otro bloque, pero con toda seguridad, no fructificará hasta la media noche de esta noche. Tal vez después sí haya renuncias o deserciones o no aplicaciones, pero por el momento no hay acuerdo.

El pulso está en Demócratas, que algunos insisten en llamar “Demócratas de Rubén Costas” y es cada vez más de Jeanine Áñez, sobre la que tal vez tenga alguna influencia Ernesto Suárez, pero poca. La Presidenta sigue amagando con su candidatura, sus ministros insisten ya “a calzón quitau” y los otros tratan de quitársela de en medio llenando la red con aquello de la ética con la palabra dada – hasta Camacho -, y lo de “que vuelva en 2025 que entonces le será fácil”, como si tuviéramos memoria en este país.

Fecha

Esta noche se acaba el plazo para inscribir alianzas; el 3 de febrero se registran candidatos

Se acerca el día clave. No será pista suficiente el registro de alianzas de hoy, pero puede abrir o cerrar espacios.

Tuto Quiroga sigue guardando espacio en su binomio para Áñez, que solo requeriría un trámite de baja para pasar a ser “independiente”. Tuto también se ha asegurado la sigla del MNR, que sigue a lo suyo a los 90.

En Comunidad Ciudadana no peligra la sigla de base, que es la del FRI, pero sí el pilar paceño de Luis Revilla, que quiere más protagonismo y no ha dudado en apurar hasta la última. En paralelo se habla de negociaciones con los “Demócratas – estos sí – de Rubén Costas”, cuya adhesión daría que hablar por cómo se desarrolló la campaña de octubre, plagada de acusaciones serias contra Mesa.

Chi Hyun Chung sigue existiendo aunque ahora nadie lo invite a sus programas. El líder presbiteriano tendrá que elegir Vicepresidente y buscar sigla, aunque la del PDC parece que finalmente quedará libre si Tuto se va de rosado, aunque su logo inicial era bien a la italiana.

Camacho también negocia, aunque menos. Puede que acabe aceptando bajarse – dicen en su entorno – a cambio de cívicos en primeras senadurías o cosas similares. El MNR corrió a los brazos de Tuto pero aun tiene al ADN y al partido policial Pan Bol para postular.

También está Samuel Doria Medina, que asegura participación sin tener clara la forma luego de que fuera dos horas candidatos del UN en solitario, y posteriormente se matizara. Doria Medina puede estar cerca de Mesa – lo apoyó en octubre desde fuera -, puede estar con Rubén Costas – se alió con Demócratas en 2014 y reeditaron para 2019, pero se bajó cuando lo vetaron como candidato -, puede estar cerca de Tuto Quiroga, pues son viejos amigos de gabinete en los 80 y 90 y se encontraron en Puerto Suárez con Branko Marinkovic, y si se lo propone, podría estar incluso con Camacho, pese a los dichos de “los hombres que servían para la guerra y los que servían para la paz”.

El pulso está álgido y a la resolución le quedan diez días, hoy se despejarán algunas incertidumbres.

Los partidos departamentales buscan posiciones

Por el momento, apenas está confirmada la participación de la Agrupación Todos del Gobernador Adrián Oliva con Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa, mientras que el resto de los políticos locales todavía dudan sobre a qué binomio ofrecer su apoyo.

El bloque de Camino al Cambio se alejó de Mesa y no contempla el apoyo a Tuto Quiroga y el MNR, por lo que no se descarta que cierren un respaldo a Camacho, con quien también está Valmoré Donoso.

La agrupación de UNIR de Óscar Montes hará, básicamente, lo que decida Jeanine Áñez y su Gobierno, donde está ubicado Víctor Hugo Zamora.

Mientras, la agrupación de Rodrigo Paz, que respaldó a Mesa en octubre, busca un lugar desde el que volver a colocar diputados.