Campaña en redes: Expertos piden más cercanía al votante

El presidente Evo Morales lidera la cantidad de seguidores en Twitter con 510.321 seguidores, Carlos Mesa en segundo lugar con 438.912y en tercer lugar está el candidato por la Alianza Bolivia Dijo No, Oscar Ortiz con 27.931

Cuenta de Facebook de Evo Morales

La campaña política de los candidatos a la presidencia inundó las redes sociales de publicaciones, memes y opiniones sobre sus acciones y posturas. Según el periodista y analista de redes sociales, Tonny López, el oficialismo lleva ventaja dentro de la competencia de la campaña previa a las elecciones nacionales por la experiencia en su uso y el acercamiento que logró con los usuarios, mientras que los opositores deberán prestar mayor atención a subir los niveles de interacción con la población.

Sin embargo, el politólogo, Marcelo Silva, sostuvo que si bien las redes sociales son importantes en una campaña no son su totalidad. Un ejemplo fue la convocatoria que hubo por el 21 F. “Las redes sociales proponen al electorado y al ciudadano una acción poco participativa cuando se requiere en los hechos elementos de mayor acción política”, indicó.

López explicó que las redes sociales no solo abordan la temática de comunicación, sino también la interacción con los usuarios que significan un gran porcentaje de posibles votantes para elegir a los candidatos a presidencia y demás niveles del Estado. Las redes se manejan en cuatro ámbitos; el marketing, el político, el educativo y entretenimiento. De tal manera, su uso y los datos que proporcionan se han convertido en fuentes de análisis en diferentes áreas de las sociedades.

El auge de la comunicación en Bolivia se vivió de manera especial en las capitales urbanas por la capacidad máxima de tener conexión a internet, WiFi o una calidad de megas a menor costo (que también puede ser discutible) que difiere del escenario periurbano o rural y forman parte de una característica de la realidad nacional.

Si bien los candidatos a la presidencia para las elecciones nacionales de octubre están inmersos en la participación de sus redes sociales, no existe una interacción suficiente para crear una relación entre las internautas y los políticos, aseguró el experto, y se debe a la falta de conocimiento especializado en esta área.

“No solo se trata de tener una cuenta. Cualquier político o un personaje público deberían tener una cuenta para poder, más allá de informar, tener ese feedback con la comunidad. Es un tema de acción e interacción”, sostuvo.


¿Cuántos seguidores tienen los políticos?

Si se toma en cuenta las páginas de Facebook de los dos candidatos para presidentes con mayor presencia el análisis es el siguiente: La página del Presidente y candidato por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo MoralesAyma, tiene 514.726 personas a las que les gusta @EvoMASFuturo y 531.569 seguidores. Sus publicaciones son consuetudinarias y su contenido además de político tiene una índole histórico boliviano. Tiene un alto nivel de respuesta por parte de los usuarios, aunque desde la oposición se cuestionó sobre su autenticidad, advirtiendo que se trata de una estrategia al crear cuentas falsas para dirigir el contenido de las respuestas y enfrentar a los demás candidatos.

Candidato por Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa

Por otra parte, el candidato a presidencia por Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa Gisbert, cuenta con 51.164 personas a las que les gusta @carlosdmesag en Facebook y 54.782 personas que lesiguen. Si bien sus publicaciones no generan la cantidad de comentarios como con Morales, la información que comparte está ligada a infografías con datos económicos y sociales de Bolivia, además de temáticas coyunturales.

En Twitter -considerada la red preferida por los políticos y periodistas- Evo Morales también lidera la cantidad de seguidores. Son 510.321 cuentas que siguen a Morales, seguido por Mesa con 438.912.

Óscar Ortiz candidato por la Alianza Bolivia Dijo No

En tercer lugar, se encuentra el candidato por la Alianza Bolivia Dijo No, Oscar Ortiz, 27.931; en el cuarto puesto se encuentra Félix Patzi por el Movimiento Tercer Sistema (MTS) con 10.904; en quinto lugar, está el candidato por Unidad Cívica Solidaridad (UCS), Víctor Hugo Cárdenas con 10.770 usuarios que siguen su cuenta.

Como quinto está Jaime Paz Zamora con un total de 3.023 seguidores; en sexto lugar se posiciona el candidato por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Virginio Lema; y los candidatos por el Frente Para la Victoria (FPV), Israel Franklin Rodríguez Calle y por el Partido de Acción Nacional Boliviano (PAN), Ruth Yolanda Nina Juchani, no tienen presencia en esta red.


El despertar de las redes sociales en Bolivia

Si bien el Gobierno Nacional es pionero en la difusión de contenido a través de las redes, en el 2011 hubo un debate que despertó a la población y a los medios de comunicación posicionando el uso de las redes. Se realizó la marcha por el Tipnis que pretendía frenar la construcción de una carretera que atravesaba la reserva indígena. En ese momento, antes de presentarse a una candidatura, Carlos Mesa Gisbert y el político Sacha LLorenti iniciaron un movimiento de información de Chaparina.

Otra fecha importante es el 12 de octubre del 2012 donde el vicepresidente, Álvaro García Linera, indicó que iba a “anotar” a las personas que insultaban al Presidente a través de las redes para sancionarlas. Posterior a este hecho, Evo Morales instó a sus seguidores a ingresar a las redes sociales para contrarrestar la campaña en contra.

El momento que colapso las redes fue el hijo de Evo Morales y la empresaria, Gabriela Zapata, que al final fue sentenciada a diez años de prisión por legitimación por ganancias ilícitas, asociación delictuosa, falsedad ideológica, uso de instrumento falsificado, contribuciones y ventajas ilegítimas y uso de bienes y servicios públicos.

La última polémica en redes fue la declaración del candidato por UCS, Víctor Hugo Cárdenas, al ofrecer armas a las mujeres para defenderse, garantizar su seguridad física, la de sus hijos y la de sus familias. Una ola de críticas sepultó esa propuesta y fue comparada con las iniciativas de ultra derecha del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.