Añez nombra gabinete y el MAS abre vías de diálogo

La violencia se mantiene en Yapacaní, Betanzos, El Alto y la zona sur de Cochabamba, aunque el propio Evo Morales pidió diálogo y se “ofreció” a mediar para pacificar y la bancada del MAS exigió que les dejen trabajar

En 21 días de protestas hasta la renuncia de Evo Morales se produjeron tres muertos; en las revueltas a partir de ese día, siete más. Los muertos son dramas y no entienden de bandos. O no deberían. El país intenta normalizarse por un lado y convulsionarse por otro, y ni unos ni otros están del todo acuerdo en los pasos que viene dando su propio bando.

Después de la intensa jornada del martes, la presidenta Jeanine Áñez se tomó la mañana del miércoles para reflexionar. A las 16.00 cambiaba al Alto Mando militar, Williams Kaliman incluido, alejando así el temor de aquellos que no acababan de ver con buenos ojos al Comandante que finalmente fue decisivo en la renuncia de Morales al sugerirle por un lado eso y por otro, comprometer que no intervendrían contra los movilizados.

A las 21.00 se conocía el nombre de los nuevos ministros para un “gabinete de transición” como señaló Añez, aunque menos técnico y más político de lo que quiso admitir. Tres  parlamentarios: Yerko Nuñez (Obras Públicas), Álvaro Coimbra (Justicia) y Arturo Murillo (Gobierno) asumen funciones ejecutivas, además de rodearse de ejecutivos contrastados, sobre todo en Santa Cruz, con José Luis Parada en Economía (ex secretario de la Gobernación cruceña) y Jerjes Justiniano en Presidencia.

El gabinete no tiene paridad, no tiene “polleras ni ponchos”, y es “muy camba” fueron las primeras críticas que circularon por las redes además de las críticas específicas sobre Murillo, que tuvo más de una censura por sus declaraciones machistas en su rol de opositor. En cualquier caso, casi toda la esperanza está depositada en Jerjes Justiniano para que logre articular acuerdos con el MAS en la Asamblea que viabilicen las elecciones y en Karen Longaric para frenar la arremetida internacional sobre la “ilegitimidad”.

Queda una infinidad de cargos por nombrar, aunque inicialmente se ha optado por la reducción para desburocratizar: se vuelve a concentrar, por ejemplo, en el Ministerio de Energías los Hidrocarburos, y no se ha desvelado el plan para organizar los ministerios más sociales: Educación, Salud, etc., que solo requieren continuidad.

En todos los casos, el mandato Constitucional vence el 22 de enero, fecha que está demasiado cerca y sobre la que ya se han descontado dos días.

El rol de Evo

En la jornada desató también ciertas dudas sobre el rol que quiere jugar el expresidente Evo Morales en este momento de tensión en el país. Es evidente que necesita un fin exitoso para su relato, sobre todo a ojos de la comunidad internacional, que deje en segundo plano el fraude del 20 de octubre estipulado por la OEA, y eso es algo que podría lograr de diferentes maneras.

Relato

El presidente Evo Morales busca que la Comunidad Internacional le reconozca como víctima de golpe de Estado

Morales tiene condición de asilado, pero todavía faltan trámites para consolidar esa posición, por lo que de momento no escatima su participación política tanto en entrevistas como a través de su cuenta de twitter que se ha convertido en una suerte de referencia discursiva para los cargos del MAS aun en activo.

Ayer concedió una multitudinaria conferencia de prensa en otro salón abarrotado, donde además de repasar logros de su gobierno y resumir la salida traumática del país desde la óptica del golpismo, dejó dos ideas claras: Que volvería si le piden para pacificar el país; y que es necesario el diálogo. Además, tal vez por las cosas del asilo en México, eludió cargar contra EEUU como artífice del golpe en una pregunta directa destinada a ese fin. No lo hizo.

Su propia bancada, más tarde y luego del bochornoso incidente con Adriana Salvatierra – a quien no le dejaron ingresar al Senado pese a que dejó claro que solo había renunciado a la Presidencia y no a su curul – se manifestó en una línea similar: debemos conformar las directivas para poder trabajar y pacificar el país.

La violencia

Mientras esto pasaba, se seguían contando los muertos en El Alto, en la zona sur de Cochabamba y en Yapacaní, incluido una extraña aparición de un sujeto supuestamente vinculado a las FARC, según la Policía.

La batalla por el relato sigue presente en las redes, que parece es donde se va a determinar y como si tuviera algo que ver el número de muertos indígenas a contar. Para unos, masacre, para otros, represión de actos vandálicos. Todo mezclado con la habitual tendencia  a la conspiración y los infiltrados tan propia.

El líder de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, Andrónico Rodríguez, señalado siempre como sucesor de Morales, coordina las movilizaciones en el país. Su futuro parece ligado a su éxito.

Normalización o radicalización

En la jornada de ayer se inició la normalización de actividades en el sector público y privado en casi todo el país mientras que en otras zonas empezaron los problemas, como en el caso de El Alto, donde paró la UPEA, y otros municipios como Betanzos en Potosí y Yapacaní.

También volvió al trabajo Bolivia TV, que cortó su emisión desde el fin de semana por el cierre impuesto por los movilizados en la sede de La Paz. También se evidenció una moderación en a Agencia Boliviana de Información. El BCB emitió comunicados para normalizar los intercambios de divisas y otros servicios, mientras que solo sorprendió un incidente en el gasoducto Carrasco – Cochabamba.